
¿Malabares y hamburguesa?
Hoy es el Día Internacional del Juego y de la Hamburguesa
A primera vista, la idea de relacionar una hamburguesa con los malabares, una forma más de juego, quizá pueda parecer extraña, ya que inicialmente a nadie se le ocurre mezclar ambas acciones, pero al empezar a pensar hemos valorado que sí existen algunas conexiones creativas entre ellas.
¡Vamos a ver si nos podéis dar la razón!
Habilidades: Tanto hacer malabares como preparar una hamburguesa requieren destreza manual y coordinación: En el malabarismo, se necesita controlar el movimiento de varias pelotas y aros, o cualquier otro instrumento que se pueda agarrar con las manos y con precisión, al mismo tiempo; por su parte, en la preparación de una hamburguesa se requiere coordinar la manipulación de diferentes ingredientes y utensilios con precisión para que las hamburguesas que hagamos queden lo más iguales posible.
Creatividad: En el malabarismo se pueden inventar nuevos trucos y patrones, mientras que en la preparación de una hamburguesa se puede experimentar con diferentes combinaciones de ingredientes y sabores.
Presentación y disfrute visual: Tanto una hamburguesa bien elaborada como una exhibición de malabares fluida pueden ser visualmente muy atractivas. En el caso de la hamburguesa, la disposición de los ingredientes y la elección de colores pueden crear una presentación apetitosa, mientras que, en el malabarismo, los movimientos elegantes y los patrones llamativos pueden cautivar la atención de las personas que lo están viendo.
Diversión: Hacer malabares como comer una hamburguesa son actividades divertidas que pueden disfrutarse a través de los sentidos de grandes y pequeños. Ambas actividades pueden proporcionar una sensación de satisfacción y logro, además de ser una forma de entretenimiento y socialización.
Aunque parecen ser actividades dispares, cuando uno se para a pensar tranquilamente en la relación que puede haber entre una cosa y otra se deduce que existe un hilo conductor entre hacer malabares y una hamburguesa.
¿Qué tienen en común?
Ambas actividades requieren destreza, creatividad y son visualmente atractivas, además de ser divertidas y proporcionar un sentido del logro. Incluso se podrían idear juegos que combinen elementos de ambas para crear una experiencia única y desafiante.
Hoy nuestros pequeños trotamundos han disfrutado de las dos cosas: un espectáculo de malabares que les ha permitido mantener su atención, desarrollar su sentido visual y divertirse mucho y, además, han comido una hamburguesa fantástica, elaborada en algunos casos por ellos y sus familias, y han desarrollado una vez más el sentido del gusto y la coordinación óculo manual para llevársela a la boca.
¡Podemos sacar productividad en el desarrollo de nuestros pequeños con todo, sólo nos falta pararnos a pensar un poquito y buscar los aspectos que tienen en común!
Os dejamos un vídeo de lo bien que lo hemos pasado y esperamos vuestros comentarios. ¡Gracias por vuestra colaboración!


