
Lunes de la Semana Bisiesta
DISCRIMINACIÓN Y ESTIMULACIÓN VISUAL.
En Delphos llevamos mucho tiempo trabajando con una metodología propia en la que el peso del desarrollo sensorial es muy importante, lo que llamamos “Integración sensorial”.
Los niños tienen que conocerse y conocer el mundo exterior a través de los sentidos, que no son solamente cinco (tacto, olfato, gusto, oído y vista) ya que existe el sentido de la “propiocepción” (lo que sentimos dentro de nuestro organismo) y el sentido “vestibular”, muy importante para el control del cuerpo y el equilibrio. De esta forma, hablamos de siete sentidos sensoriales, todos muy importantes.
La Integración Sensorial se define como la habilidad del sistema nervioso central (SNC), para recibir, procesar y organizar los estímulos del medio externo y traducirlos en una respuesta adaptativa. Dicha habilidad supone la organización de las sensaciones para su uso o utilización, y ocurre cuando las reacciones espontáneas de un niño ejecutan una respuesta adaptativa a una experiencia sensorial.
Los estudios avalan que cuando existe una estimulación ordenada, el cerebro del niño se desarrolla bien. Por el contrario, si la estimulación es desordenada, el desarrollo no es el adecuado.
En nuestra escuela trabajamos con este tipo de estimulación externa y ordenada para incrementar la neuroplasticidad en el cerebro del niño.
Para celebrar un mes que sólo tiene 29 días hemos inventado lo que hemos llamado la “semana bisiesta”, cuatro días de actividades diferenciadas y ordenadas dirigidas a la integración sensorial.
Hoy lunes se han hecho actividades específicas de estimulación para trabajar la integración visual. Hemos trabajado con imágenes de reconocimiento de animales, de transportes y de vocales con los más mayores y, con el resto, colores, puntos rojos y negros, animalitos…
Hemos dejado las aulas a oscuras para observar a los más pequeños y ver cómo reaccionan a los estímulos en un lugar oscuro, pero en el que de repente van apareciendo luces, lo que hacía que quisieran tocarlas.
Hemos bailado con las luces de una discoteca por lo que, además de trabajar la vista, hemos movido el cuerpo (desarrollo de la propiocepción, del sentidos auditivo). Un sentido nunca se trabaja solo.
Por último, nos hemos relajado y hemos contemplado las estrellas con nuestro planetario. Con un láser les hemos ido señalando dónde estaba cada constelación y cuál era su nombre. Como había una música calmada de fondo y todos estaban en silencio, más de uno casi se queda dormido 😊
¡Seguimos!



