
Martes de la Semana Bisiesta
Discriminación auditiva, trabajo vestibular y propioceptivo
Continuamos explicando la importancia del trabajo de integración sensorial desde una edad temprana en las aulas de infantil.
Todo lo relacionado con “la oreja”, como elemento externo que nos permite captar los sonidos, y todos los elementos que sirven como receptores internos de ella, están relacionados directamente con el sistema vestibular, el cual está relacionado con la coordinación del movimiento, los desplazamientos, la postura y el equilibrio, que a su vez nos permite mantener un campo visual estable y que ante una posible caída nos permita reaccionar poniendo las manos en el suelo rápidamente.
El sistema propioceptivo es el que nos informa de la posición de las diferentes partes del cuerpo y se relaciona con la sensación de posición, el movimiento de las diferentes articulaciones y la prensión que hay que ejercer para poder coger o hacer algo.
Participa en las diferentes sensaciones en la discriminación de las texturas, no siempre gratas para todas las personas, en la localización de ese punto que se toca en el cuerpo, la sensación de peso y, más adelante, el reconocimiento de números y letras que son escritas sobre la piel sin que el niño las vea.
Hoy martes 27 de febrero hemos trabajado el sistema sensorial auditivo, que ha ayudado a reforzar el vestibular y la propiocepción de nuestros pequeños trotamundos.
Mientras escuchábamos músicas de diferentes ritmos hemos realizado movimientos que nos han permitido saber dónde estaban nuestros brazos, la postura de nuestras piernas y el equilibrio conseguido cuando hemos levantado un pie o hemos girado alrededor de nosotros mismos y alrededor de los amigos.
Los más pequeños han trabajado con música, pelota de pilates, tabla de surf, columpios, “biliboo” y, encima de la maestra, han jugado al “Pim, pim zarramacatín” (balanceo del niño controlado y al ritmo de una canción).
Lo hemos pasado muy bien. ¡Seguimos!



