
Planes de vacaciones con los niños
Las vacaciones son un paréntesis en las obligaciones diarias, pero no tienen que convertirse en un tiempo perdido o, en el peor de los casos, en un montón de horas frente a una pantalla. Es importante buscar actividades para compartir con los niños que fomenten sus habilidades, les permitan seguir aprendiendo y fortalezcan los lazos familiares. La planificación es clave para evitar sorpresas no deseadas.
Para motivar a los pequeños a disfrutar de las vacaciones, involucrarlos en la planificación es una excelente idea si tienen la edad suficiente para ello. Así se sentirán parte del proyecto y estarán más comprometidos. Pasar el tiempo libre con nuestros hijos implica conocer sus necesidades y preferencias, pero también es fundamental buscar las actividades más adecuadas para que puedan desarrollar su creatividad y disfrutar al máximo.
También tienen que aburrirse.
Dicho esto, tampoco debemos sentirnos culpables si el niño pasa por momentos de aburrimiento. El aburrimiento también tiene sus beneficios para los pequeños, ya que les ayuda a desarrollar estrategias de planificación, les fomenta la creatividad y les permite crear habilidades para resolver problemas. También les permite forjarse en la tolerancia hacia experiencias no tan divertidas, como los largos viajes en coche o las conversaciones de los adultos. Es decir, el aburrimiento no solo es normal, sino que también es una oportunidad para el crecimiento y el aprendizaje.
Pero, como momentos de aburrimiento, por lógica, tendrán, a continuación os proponemos una selección de actividades para hacer con los niños durante el periodo vacacional. Algunas conllevan un cierto gasto y otras son más simples, pero todas tienen como objetivo entretener a los niños mientras practican una actividad o aprenden cosas nuevas cosas. Te pueden servir de inspiración o tal vez pueden ser una buena forma de conocer mejor cuáles son las potencialidades de los pequeños de la casa.
Propuestas para realizar en vacaciones.
Clases de natación.
Apuntar a los niños a clases de natación es una idea perfecta para las vacaciones de verano, ya que no sólo practicarán un deporte saludable y se relacionarán con otros pequeños de su edad, sino que, además, podremos evitar uno de los accidentes que más ocurren entre los niños, especialmente en esta época.
Los ahogamientos infantiles son una gran preocupación de los padres. Aunque parezca que nuestros hijos están seguros en la piscina porque estamos a su lado, lo cierto es que un pequeño despiste puede resultar fatal. Por ello, es muy importante que no quitemos ojos de los niños cuando están en la piscina. Un bebé, hasta los dos años de edad, puede ahogarse en una piscina con tan solo 25 cm de agua. Por ello, es importante que los niños aprendan a nadar desde la más temprana edad. Los niños que saben nadar tienen menos probabilidades de ahogarse. Además, la natación aporta otros beneficios:
- Mejora la coordinación motora de los niños
- Ayuda a los niños a tener más equilibrio
- Fortalece los músculos de los brazos y piernas de los niños
- Promueve un estilo de vida saludable
- Fortalece el sistema cardiorrespiratorio de los niños
- Promueve momentos de relajación para los niños
- Enseña a los niños a respirar
- Ayuda a los niños a socializarse mejor
Salir de paseo en bicicleta.
Salir a montar en bicicleta con los niños es ideal, ya que se practica un ejercicio físico además de desarrollar habilidades motrices. Estos beneficios son extensibles también a utilizar unos patines o un patinete. Lo importante es pasear juntos y al aire libre realizando una actividad estimulante. Eso sí, cuidado con los golpes de calor.
Hacer actividades culturales.
Ir con los niños a parques temáticos, museos o exposiciones es una forma de ayudar al desarrollo cognitivo y emocional de los niños. Por otra parte, además de divertirse les sirve para crear unos preciosos recuerdos familiares. Actualmente es mucha la oferta que hay para realizar este tipo de actividades con los más pequeños.
Ir de acampada o de picnic.
Ir de camping o hacer un picnic es una actividad estupenda para hacer con los niños, ya que permite que tomen contacto con la naturaleza mientras se divierten con la familia.
Bien planificada, para evitar los posibles inconvenientes, la acampada permite compartir tareas como armar la tienda de campaña o preparar la comida al aire libre, fortaleciendo el trabajo en equipo y promoviendo la colaboración entre todos los miembros de la familia.
Además, ofrece una oportunidad única para que los pequeños exploren la naturaleza y desarrollen su creatividad y curiosidad. Observar las estrellas en el cielo nocturno o aprender sobre las plantas o los animales que les rodean les permite conectar con el entorno natural y descubrir nuevas experiencias sensoriales.
Ir de campamento urbano.
Una opción de ocio para los niños es que asistan a un campamento urbano con otros niños durante unos días. Lo ideal es que lo realicen fuera de su entorno conocido, sacarles de la zona de confort en la que pasan todo el año con el fin de que aumenten su autonomía, la seguridad en sí mismos y desarrollen nuevas relaciones sociales. Eso sí, es importante que el número de días nos sea excesivo y sea el adecuado para la edad del niño y que no acuda a estos campamentos obligado/a o a regañadientes. Escuchemos siempre sus opiniones.
Celebrar reuniones familiares.
Reunirse con los familiares es una buena actividad para hacer con los niños, ya que les enseña la importancia de la relación en la familia, mejorando también la comunicación con otras personas. Además, conocerán nuevas cosas acerca de sus padres a través de lo que los familiares les cuentan.
Invitar a los amigos.
Que los amigos de tu hijo vengan a casa les permite seguir manteniendo el contacto durante las vacaciones. Además, esto sirve para que los pequeños interactúen con otras personas ajenas a la familia y en un contexto que no es el escolar. Por otro lado, esta actividad vacacional para niños y niñas resulta excelente para estrechar lazos de amistad y para que conozcan mejor a sus invitados.
Visitar el pueblo de sus padres o abuelos.
Viajar en vacaciones al pueblo natal de los padres o abuelos, o ir al país de origen si se reside en el extranjero, es una forma de enseñar a los niños la importancia de las raíces familiares. Además, les permite aprender las tradiciones y formas de actuar de otros sitios que no es en el que habitan y conocer a los viejos amigos de sus padres.
Además de todas estas actividades mencionadas, más relacionadas con salidas al exterior, no debemos perder de vista muchas otras que pueden realizarse en casa y que son ideales para pasar más tiempo con nuestros hijos, algo que muchas veces la rutina del día a día no nos permite: leer cuentos, realizar manualidades, cocinar juntos, pintar y dibujar o, simplemente, jugar con ellos.


