
Mi perro de trabajo va a la escuela
Hunter, nuestro Braco de Weimar, es un fiel compañero de nuestras aulas. En nada cumplirá 6 años y estamos muy felices de seguir disfrutándole. A los 4 meses empezó a asistir a su puesto de trabajo en la escuela, donde sigue disfrutando feliz de compartir tantos ratos con sus amigos trotamundos.
Cuando salimos de casa y le decimos “Nos vamos a la escuela” no se puede poner más contento. Con su mochila y moviendo su cola de un lado a otro nos llena de orgullo y nos saca la sonrisa.
Hunter bu, como se llama en realidad, es más que una mascota, es un coeducador que trabaja en Delphos realizando un acompañamiento educativo a los niños y haciendo de soporte para su aprendizaje.
Cada día que viene, nos demuestra su cariño y su amistad. Su presencia alegre y su capacidad para conectar con los niños marca una gran diferencia en el ambiente escolar ordinario del día a día. A pesar del tiempo que lleva, aún nos sorprendemos de lo bien que se porta con sus trotamundos.
Cada día observa con atención las indicaciones de su técnico, sigue sus instrucciones y participa en actividades grupales. Es un pequeño gran maestro que nos enseña a amar incondicionalmente y a disfrutar de cada momento.
Verle jugar con los niños y prestar atención a las indicaciones que realiza su técnico le ha convertido en la mascota oficial de la escuela.
Bubi, ¡feliz Día del Perro de Trabajo!


