
¿Me abrazas? Lo necesito.
Hoy celebramos el “Día del Abrazo”.
Muchas veces los niños no saben cómo decir que necesitan que se les dé un abrazo.
Brazos extendidos hacia nosotros, hombros caídos o la búsqueda incesante de tu mirada pueden ser señales claras de que el niño quiere contacto físico. Acercarse a ti o simplemente quedarse quietos, sin moverse, a tu lado, son también formas de decirte “¡Abrázame!”.
Los adultos debemos estar atentos al lenguaje corporal de los más pequeños porque expresan sus emociones a través del cuerpo. Cuando están tristes, tienen miedo, o simplemente están muy cansados, un abrazo puede ser lo más reconfortante que pueden tener en ese instante, porque necesitan contacto físico para sentirse seguros y queridos. Se podría decir que los niños buscan calor emocional cuando lo necesitan, es decir, un abrazo.
Un abrazo, además de ser un gesto físico, es una forma de conectar emocionalmente con el niño. Si sientes que necesita ese vínculo, ofrécele un abrazo y comprobarás que se siente mejor, y tú también.
Abrazar es comprender, empatizar, consolar, respetar, sentir y caminar junto a un ser querido.


