
En la olla cabemos todos
Día Mundial de las Legumbres
Este año hemos celebrado el Día Mundial de las Legumbres con una pequeña obra de teatro creada para nuestros trotamundos. A través del encuentro entre una judía y un garbanzo, los niños han descubierto que ser diferentes no solo es natural, sino también valioso.
La historia nos invita a mirar más allá de lo que se ve a simple vista y nos recuerda que la aceptación —de los demás y de uno mismo— es esencial para convivir. Cada persona es única, no hay una forma mejor que otra de ser, y es precisamente en la diversidad donde encontramos la riqueza. Porque, al final, en la misma olla… ¡cabemos todos!
Actividades tan sencillas como ésta permiten seguir trabajando valores fundamentales de una manera cercana y significativa. A través del juego, el diálogo y la creatividad, los niños aprenden a respetar las diferencias, a expresarse y a convivir mejor.
Educar es acompañarles para que descubran que cada uno, tal y como es, siempre tiene un lugar.



