
Delphos es «Lúdica»
Hoy le toca el turno a la letra «L».
Nuestro enfoque educativo se basa en la “gamificación” como principal herramienta de aprendizaje. El término se deriva de la palabra inglesa “game”, juego, y hace referencia al uso de los elementos del juego en otras áreas.
El juego es el principal trabajo del niño.
Debemos preocuparnos, y mucho, cuando un niño no juega, porque es la actividad natural e intrínseca del niño. A través del juego los niños aprenden y se desarrollan como persona en todos los ámbitos: físico, cognitivo, social y emocional.
Nuestra escuela destaca por crear un ambiente estimulante y acogedor con propuestas de exploración y experimentación para realizar de una forma libre, respetando su ritmo.
El juego: individual o colectivo, libre o dirigido.
Todas las actividades del currículo, de la programación elaborada, tienen como base la diversión del niño a través de su propio juego (individual o colectivo), en ocasiones dirigido por unos maestros comprometidos y, en muchas otras ocasiones, un juego libre que permite la expansión personal del niño.
Todas nuestras actividades y rutinas tienen un planteamiento metodológico lúdico, ofreciéndoles de forma continuada todas las oportunidades posibles de aprender divirtiéndose. Con esta forma de trabajar buscamos que el niño crezca tranquilo, de forma natural y saludable.
La asistencia a una escuela infantil de nuestras características ofrece al niño más probabilidad de ser feliz, creativo, confiado y seguro de sí mismo. También sabrá cuándo decir “no” y tendrá más éxitos en la vida escolar y en la vida en general, porque desde muy pequeño ha aprendido a resolver problemas jugando.
Representamos una oportunidad magnífica para que el niño explore, descubra, el mundo que le rodea, se desarrolle a través de la curiosidad, crezca en creatividad, empatía, solidaridad y en la resolución de problemas por sí solo y con sus iguales.
El juego también ayuda a desarrollar todo tipo de habilidades sociales y emocionales con los otros niños y con los adultos.
Jugar enseña a la autorregulación personal y a rectificar cuando algo no va bien. Mediante el juego los niños aprenden a ser, aprenden a actuar, aprenden a enfrentarse a las dificultades de la vida.


