
¿Andar o correr?
¿Andar o correr? ¿Cuál es el deporte más sano?
Los médicos aconsejan hacer deporte aeróbico, y andar y correr se encuentran dentro de estas actividades.
«Deja que el niño ande».
Los niños tienen que andar. Nosotros insistimos mucho a las familias: ¡Deja que el niño ande! Consideramos que los carritos se deben de usar lo imprescindible, porque con el uso abusivo del carro estamos logrando que nuestros peques se hagan bastantes “vagonetas”: evidentemente, se cansan porque no están habituados a andar.
Una vez pasados unos meses desde que inició la marcha nuestros hijos están perfectamente preparados para deambular y corretear por donde quieran, y sin ayuda, porque no tienen necesidad de agarrarse a los muebles, ni a una mano, ni a ningún sitio.
Si les observamos nos daremos cuenta de lo feliz que es ese pequeño que corre libremente, sin ayuda de nada ni de nadie.
La sensación de libertad es sólo uno de los múltiples beneficios que tanto en el orden físico como psíquico reporta a los niños el caminar de forma independiente.
A nivel físico, ¿qué beneficios tiene andar/correr sin ayuda?
- Es el ejercicio ideal para reforzar la musculatura de las piernas y de los pies y facilitar la circulación de la sangre. Además, les permite mantenerse en el peso adecuado porque el movimiento les ayuda a activar el metabolismo.
- Les permite desahogarse y calmar el nerviosismo que les haya podido producir cualquier cosa. Después de correr un ratito, el niño siempre se mostrará más tranquilo: Es una excelente terapia para los más nerviosos y ayuda a eliminar o reducir los estados de frustración.
A nivel psíquico, ¿qué beneficios le aporta?
- El niño va a experimentar un gran progreso cognitivo.
- Se hará mucho más autónomo, le animará a ser cada día más independiente y se abrirá más a las personas, reduciendo la timidez si la tuviera.
- Investigará y explorará muchas más cosas, aumentando su aprendizaje, porque su radio de acción es muchísimo más amplio.
- Se sentirá más integrado en la vida familiar porque participará en todo de forma mucho más activa y, por tanto, mejorará su sociabilidad.
- Descubrirá nuevas formas de jugar y nuevos objetos para jugar.
- Superará nuevos retos cada día: participará en juegos de carrera, chutará el balón y correrá a cogerlo, subirá y bajará escaleras, se subirá a una mesa, se sentará en una silla, y cada reto superado será un incremento de la confianza y seguridad en sí mismo.
Estamos seguros de que ahora entenderéis mejor ese afán nuestro porque vuestros peques anden mucho, junto a vosotros, y por qué no debemos estar todo el día diciéndoles “¡Cuidado que te vas a caer!” cuando comienzan a andar.
En resumen, los niños se tienen que caer y se tienen que levantar. El esfuerzo es parte de la vida.


