
30 mayo, 2025
Una actividad «patástica»
Pelar una patata cocida puede parecer una actividad simple, pero en el contexto del desarrollo infantil, especialmente en la etapa de 0 a 3 años, tiene múltiples beneficios que abarcan varias áreas del desarrollo evolutivo:
- Desarrollo de la motricidad fina
- Fortalecimiento de los músculos de la mano y los dedos al agarrar y pelar la patata.
- Coordinación ojo-mano, al dirigir el movimiento de pelado con precisión.
- Mejora de la destreza manual, necesaria para tareas futuras como escribir, recortar o abrochar botones.
- Desarrollo sensorial
- Estimulación táctil, al sentir diferentes temperaturas (fría, caliente, templada), texturas (suave, húmeda, pegajosa) y consistencias.
- Estimulación olfativa y gustativa, lo que favorece la integración sensorial.
- Desarrollo cognitivo
- Exploración causa-efecto, al ver cómo cambia la patata al pelarla.
- Resolución de problemas, al intentar quitar la piel sin deshacer la patata.
- Atención y concentración, al centrarse en la tarea durante un periodo determinado.
- Desarrollo de la autonomía
- Fomenta el sentido de logro y la confianza en sí mismos al completar una tarea real y significativa.
- Promueve la independencia en actividades cotidianas relacionadas con la alimentación y el autocuidado.
- Desarrollo del lenguaje
- Durante la actividad, se fomenta el uso del lenguaje, ya que se nombran objetos y acciones (patata, pelar, piel, caliente, etc.)
- También se estimula la expresión de sensaciones y emociones: “Está blandita”, “¡Está caliente!”, “Me gusta el olor.”
- Desarrollo social y emocional
- Al trabajar la actividad en grupo, se fomenta la interacción social y el aprendizaje por imitación.
- Potencia el trabajo en equipo y el respeto de los turnos.
En cualquier caso, la actividad se adapta a cada edad para cada edad dentro del rango 0-3 años.
- 0-12 meses: Participación más sensorial; tocar la patata, explorarla con las manos y boca (siempre con los ojos puestos en que lo hagan de forma segura).
- 1-2 años: Imitación del gesto de pelar con ayuda del adulto.
- 2-3 años: Mayor implicación activa en pelar la patata, con mayor precisión y autonomía.
Y para rematar este «patástico» trabajo, hemos leído un cuento que hemos hecho en la escuela especialmente para ellos:





