
San Isidro: la Pradera en mi escuela
La escuela, como todos los años, ha vuelto a llenarse de claveles, chulapos, rosquillas y chotis para celebrar a San Isidro, patrón de Madrid. Un día antes de la fecha porque mañana es festivo en la ciudad.
San Isidro: un día para celebrar… y también para reflexionar
La celebración mañana de nuestro patrón el mismo día en que se celebra el Día de las Familias quizá sea una coincidencia muy oportuna.
Más allá de la fiesta, los trajes o la música, San Isidro nos recuerda algo importante: las ciudades también se construyen desde los vínculos humanos, desde los cuidados y desde la vida compartida.
Disfrutar juntos también es cuidar
La celebración con nuestra gente de días como San Isidro nos recuerda algo sencillo pero esencial: compartir tiempo es bienestar para todos, en nuestro caso para nosotros y para nuestros trotamundos.
Jugar en la pradera, disfrutar por la mañana de unas buenas rosquillas, tontas y listas, escuchar música y compartir anécdotas con Theo, el perrito de la escuela, pueden parecer pequeñas cosas, pero son precisamente esas experiencias las que construyen recuerdos, seguridad emocional y sensación de pertenencia. Sin olvidarnos de que esta tarde merendaremos un chocolatito con churros.
Hoy hemos celebrado a nuestro patrón y, casi sin darnos cuenta, hemos celebrado algo mucho más universal: el valor de los momentos que hacen mejor la vida cotidiana.





