
¿Por qué hay que salir al campo y a lugares diferentes que no sea el asfalto?
En multitud de ocasiones nos encontramos con niños que se caen y tropiezan más de lo habitual en un niño de su edad. A veces, simplemente, no quieren caminar.
La explicación, en muchos casos, es el poco tono muscular del niño, seguramente porque tienen muy poca actividad física, por lo que necesitan reforzar el tono de las piernas y, para eso, no hay nada como salir al campo y realizar juegos, saltos y ejercicios para aumentar el tono funcional.
Actualmente hay mucha tendencia a la hipotonía porque los niños no hacen el ejercicio suficiente.
La función de los pies (el soporte plantar) no es suficiente si no hay fuerza en las piernas porque, si las piernas no sujetan, los pies no son funcionales y no son estabilizadores de la marcha.
Andar por la naturaleza, fuera del asfalto, tiene enormes beneficios:
- En el desarrollo físico:
- Mejora la motricidad gruesa: Caminar por terrenos irregulares como la tierra, la arena o el césped, fortalece los músculos de las piernas, el tronco y los tobillos.
- Equilibrio y coordinación: Los desniveles y obstáculos naturales del terreno desafían el equilibrio y la coordinación de los niños, lo que les ayuda a desarrollar estas habilidades motrices.
- Estimula la propiocepción: La propiocepción es la capacidad de percibir la posición del cuerpo en el espacio. Es uno de los sentidos internos que nuestros niños tienen que integrar adecuadamente. Caminar por diferentes superficies ayuda a los niños a desarrollar esta habilidad.
- En la salud mental:
- Reduce el estrés y la ansiedad: El contacto con la naturaleza tiene un efecto calmante y reduce el nivel estrés y baja el nivel de ansiedad en los niños, que también la sufren.
- Mejora el estado de ánimo: La luz solar, el aire fresco y la actividad física en la naturaleza mejoran el estado de ánimo y la autoestima.
- Fomenta la creatividad: La naturaleza ofrece un entorno rico en estímulos que despierta la imaginación y la creatividad de los niños.
- En el aprendizaje:
- Desarrolla la curiosidad: El contacto con la naturaleza despierta la curiosidad de los niños por el mundo que les rodea. Descubren y exploran.
- Fomenta la observación: Los niños aprenden a observar y a apreciar los detalles del entorno natural.
- Estimula el pensamiento crítico: La naturaleza ofrece oportunidades para que los niños experimenten, formulen hipótesis y saquen sus propias conclusiones.
- En la conexión con la naturaleza:
- Aprende a valorar y a apreciar el medio ambiente: Los niños que tienen contacto con la naturaleza desde pequeños desarrollan un mayor respeto y cuidados por el medio ambiente.
- Desarrolla una conexión emocional con la naturaleza: Los niños que juegan en la naturaleza sienten una conexión más profunda con el mundo natural, lo viven y lo transmiten a los otros.
- Promueve un estilo de vida saludable: La actividad física en la naturaleza fomenta un estilo de vida saludable en los niños.
La naturaleza ofrece un entorno rico en experiencias que favorecen el desarrollo físico, mental, emocional y social de los niños.
Y ahora, después de contarte los enormes beneficios que tiene para los niños no andar continuamente por el asfalto, te preguntamos: ¿Vas a sacar a tus niños al campo? ¿Te hemos convencido?


