
¡Me encanta la leche!
Hoy en la escuela nos hemos puesto los bigotes blancos para celebrar el Día de la Leche.
Los lácteos son un pilar fundamental en la alimentación de nuestros pequeños, ya que les aportan el calcio y los nutrientes necesarios para que crezcan fuertes y llenos de energía. Sin embargo, como en todo lo relacionado con la nutrición infantil, el secreto está en el equilibrio.
En este caso como en muchos otros, “más no siempre es mejor”, hay que cuidar sus riñones.
A menudo pensamos que cuanta más leche tomen, mejor. Pero los expertos en pediatría nos recuerdan que los riñones de los niños aún están madurando. Un exceso de lácteos implica un aporte desmedido de proteínas y minerales que sus pequeños riñones tienen que filtrar a marchas forzadas.
La clave se encuentra en ofrecer los lácteos justos, entre dos y tres raciones al día, contando leche, yogur o queso. Según las recomendaciones, medio litro al día es más que suficiente para cubrir sus necesidades sin saturar su organismo. ¡La moderación es nuestra mejor aliada!
Nuestra actividad de hoy: ¿De dónde viene la leche? Aprender a ordeñar
Para celebrar este día, hemos organizado un taller de experimentación sensorial en el aula. Queríamos que los peques descubrieran que la leche no sale de un brik en el supermercado, y que además… ¡hay muchos tipos diferentes!
A través de juegos, imágenes y texturas, hemos descubierto a las tres «reinas» de la leche en nuestra alimentación:
- La vaca: La más habitual y conocida por todos. ¡Les ha encantado imitar su «muuu»!, como en este cuento del curso pasado: «Hunter bu y la vaca Lola».
- La cabra: Hemos aprendido que su leche es muy digestiva (se dice que, por el tamaño de su molécula, produce muchos menos mocos) y que a estos animales les encanta saltar por las rocas.
- La oveja: Les ha sorprendido saber que con su leche se hacen quesos riquísimos y que son animales muy suaves.
Ha sido una jornada genial llena de caras de sorpresa, risas y, por supuesto, ¡algún que otro labio manchado de blanco!
Os animamos a que este fin de semana juguéis también en casa a adivinar de qué animal viene el queso o el yogur que estáis merendando.
¡Seguimos trabajando!




