
Lunes de Pascua
Hoy ponemos fin a la Semana Santa. Con la celebración del Lunes de Pascua, la Iglesia Católica inicia el “Tiempo Pascual”, un período de 50 días en los que se conmemora la muerte y resurrección de Cristo.
La tradición de regalar huevos el Domingo de Pascua es muy antigua y común en los países de Europa central, Inglaterra y Estados Unidos. Representan el inicio de la vida y la fertilidad. Aunque lo más probable es que se trate de una costumbre pagana, los cristianos tomaron esta costumbre para simbolizar la Resurrección de Jesucristo y la esperanza de una nueva vida.
Además, el inicio de la Pascua coincide también con la primavera, una época en la que se produce la floración en los campos y el momento fértil de muchos animales. No es casual, por tanto, que se asocie el huevo a la vida, como símbolo de la fertilidad del suelo y las cosechas.
Seguro que muchos de nuestros niños han tenido la oportunidad de comer huevos de chocolate durante estos días. Incluso, se ha puesto de moda celebrar fiestas en las que los adultos esconden huevos para que los niños los busquen. En algunas comunidades, como en Cataluña, se prepara un dulce típico llamado la Mona de Pascua, una especie de roscón coronada por un huevo cocido. Según la tradición, los padrinos deben regalar estas monas a sus ahijados el Domingo de Pascua, las cuales deben comerse el día siguiente en una reunión familiar.
Los Trotamundos han celebrado en la escuela este día trayendo un huevo cocido (o un sustituto de plástico o parecido en el caso de los alérgicos) con el que han podido practicar la concentración y la motricidad fina a la hora de pelarlos. Y no sólo eso, han demostrado sus dotes artísticas pintado huevos y otros adornos de madera.
Un lunes muy productivo en el que hemos demostrado que hemos llegado de estos días de vacaciones con las pilas bien cargadas.



