
21 noviembre, 2025
La Charanga “Los Compadres” visita Delphos
Hoy conmemoramos la patrona de la música, Santa Cecilia, de una forma muy especial: la visita de la Charanga “Los Compadres”.
Una charanga (que se caracteriza por su música alegre, ritmo marcado e instrumentos de viento y percusión) es una forma fantástica de presentar la música en vivo.
Los beneficios de una charanga para niños de 0 a 3 años son excepcionales, ya que aprovechan las características únicas que tienen (volumen, color y movimiento) para estimular su desarrollo integral.
¿Y cuáles son los beneficios de que bebés y niños pequeños participen en una charanga?
La participación de los niños en una charanga es una estimulación sensorial global.
- Empezamos por la estimulación auditiva y la discriminación sonora, ya que la charanga introduce una amplia gama de timbres y tonos (trompetas, trombos, saxofones, tambores…). Los bebés y niños pequeños están aprendiendo a diferenciar sonidos y la riqueza instrumental de la charanga les enseña a empezar a distinguir entre sonidos agudos, graves y diferentes familias de instrumentos. Aunque la charanga, en general, es ruidosa, les hemos pedido a sus músicos que mantengan un volumen adecuado y moderado para los oídos sensibles de los bebés y niños pequeños, además de mantener una distancia prudente, sobre todo de los instrumentos de viento y percusión, para que la experiencia sea agradable, no abrumadora.
- Seguimos con la estimulación visual y cromática ya que los instrumentos suelen ser grandes y de colores brillantes (latón pulido, plateados, madera…). Ver los instrumentos y el movimiento de los músicos (algo que no ocurre con la música grabada) es un estímulo visual realmente atractivo.
- Favorece el desarrollo motor y rítmico. El ritmo enérgico y constante de la charanga (marchas, pasodobles) incita al movimiento natural. Los bebés pueden balancearse o mover la cabeza al compás y los que son un poquito más mayores bailan, saltan y palmean, mejorando su coordinación y sentido del ritmo. En definitiva, mejoran la motricidad gruesa.
- Seguir la música y mover el cuerpo al mismo tiempo fortalece las conexiones neuronales relacionadas con el control corporal y por tanto favorece la coordinación ojo-oído-movimiento.
- Y ¿cómo se desarrolla el lenguaje y la cognición con una charanga? La atención y concentración que experimentan debido al volumen y la energía de la charanga son altamente atractivos, lo que ayuda a captar y mantener la atención a estos niños que todavía tienen periodos de concentración muy cortos. La repetición de frases melódicas y patrones rítmicos ayuda a construir la memoria musical y la capacidad de anticipación. Y, además, la música, y el ritmo en particular, sienta las bases para el lenguaje. Al escuchar patrones rítmicos, están preparando el cerebro para el ritmo y la entonación del habla (algo que conocemos como lenguaje prelingüístico).
- La charanga crea un vínculo social y emocional porque produce un ambiente festivo y lúdico. Esta exposición a la alegría compartida facilita la expresión emocional y el disfrute, y al ser una actividad en grupo, fomenta la socialización (observar a otros niños reaccionar a la música) y la conexión entre el niño y el adulto a través del baile. Es decir, potencia la interacción social.
¡Viva la Charanga!


