
Hoy cumplimos 30 años
Naciste un 4 de marzo de 1994, cuando el BOE publicó que la Escuela Infantil Delphos cumplía todos los requisitos que exigía la nueva Ley de Educación del año 1994 (LOGSE), y desde ese mismo momento no dejamos pasar ni un segundo para empezar a trabajar en este sueño que por fin se había hecho realidad.
Hoy celebramos con alegría el aniversario de nuestra querida escuela infantil, nuestra escuelita. Un espacio que ha sido testigo de miles de sonrisas, sueños y aprendizajes. Un lugar muy importante para familias y alumnos, pero también para el equipo educativo y el personal de servicios generales porque ambas partes se implican día a día en el cuidado de los más pequeños, cada uno de una forma diferente, pero crucial.
30 años son 30 otoños llenos de colores, 30 inviernos llenos de abrazos cálidos, 30 primaveras llenas de flores y 30 veranos repletos de juegos.
Si queremos pensar en la escuela como si fuera un cuento, sería un lugar en el que la imaginación de los niños y de los maestros cobra vida y se materializa en cosas muy variadas. Los pasillos y las escaleras se convierten en caminos de color rojo que terminan en lo más alto de un monte donde un castillo finaliza su construcción cuando se gradúa cada generación y ya se empieza a construir el siguiente. Y así, un castillo detrás de otro, todos llenos de niños con los que se ha trabajado mucho, con fortalezas y debilidades como todos los humanos, pero niños muy, muy queridos. Las aulas serían mundos fantásticos diferentes, cada vez más complicados de acuerdo con la edad creciente, en los que las maestras y maestros acompañan a sus alumnos en sus primeras aventuras, exploraciones, descubrimientos, risas, movimientos y frustraciones.
Ya de nuevo en el mundo real, somos conscientes de que cada niño es único y especial, y por eso atendemos las necesidades individuales de cada uno. No tenemos prisa, pero tampoco trabajamos con pausa. El niño es un ser que debe ir consiguiendo sus propios logros y aprendizajes, pero si necesita ayuda aunque tenga todo a su alcance, nuestro centro educativo tiene todos los medios humanos para que los consigan cuanto antes.
Se trabaja para que sean autónomos, libres y responsables. Para que creen vínculos correctos, que aprendan a interaccionar adecuadamente, que controlen sus impulsos y reconozcan sus emociones con un estilo educativo muy positivo y basado en el sentido común.
Son incontables las vivencias e historias que se han tejido entre estas paredes. Desde los primeros pasos de un pequeño, aunque nos fastidie que no hayan sido con sus padres, hasta la primera palabra o el primer gateo. Cada logro es celebrado con emoción por todos nosotros.
Sin las muchas familias que han confiado en el Proyecto Educativo de Delphos no habríamos llegado a cumplir estos treinta años. Su confianza, apoyo y cariño son pilares que sostienen la escuela y permiten que sigamos trabajando año tras año.
Hoy, en este día tan especial, queremos dar las gracias a todos los que en algún momento han formado parte de esta hermosa historia: maestros, personal, familias y, por supuesto, a todos los alumnos que han pasado por aquí y que con su alegría y entusiasmo, y también sus frustraciones, llenan de emoción y felicidad cada rincón de la escuela.
Treinta años nos han permitido seguir formándonos, cambiar estrategias, de formas de actuar y de pensar, llevar a cabo la apertura necesaria para adaptarnos a los cambios de la sociedad y ser conscientes de las nuevas necesidades de los pequeños. En definitiva, nos han permitido crecer como personas.
Treinta años que nos han flexibilizado y nos han permitido dar importancia a lo que realmente la tiene y ser mucho más pacientes, porque la madurez trae muchas cosas buenas.
Ahora lo que queremos es seguir cumpliendo años y estamos felices porque nos va a acompañar en este crecimiento nuestro “Centro de Atención Temprana ConSentidos”, que está a punto de nacer. A partir de septiembre cumplirán años juntos las escuela y el CDIAT. ¡Un estupendo tándem!
Queremos que este día sea un momento de celebración y alegría, un día para recordar tantos momentos vividos (no todos fáciles) y mirar hacia el futuro con la esperanza e ilusión de seguir trabajando.
¡Feliz aniversario, querida Escuela Infantil Delphos!


