
19 abril, 2024
El Principito va a los toros
En su recorrido por la Feria de Abril, el principito se topó con la plaza de toros.
Intrigado por la expectación del público, decidió entrar para presenciar la corrida. Desde su asiento, observaba con atención al torero y al toro, fascinado por la bravura de ambos.
Al finalizar la corrida, el Principito, conmovido por la experiencia, reflexionó sobre la vida y la muerte y, en ese momento, sintió una fuerte conexión con su asteroide y con su rosa, y aunque había sido muy feliz en la Feria de Sevilla, era hora de volver a casa.
Se subió a su avioneta aparcada en el albero, miró de nuevo el Ferial con amor y emprendió su viaje.
Mientras ascendía, las luces de la feria se difuminaban, convirtiéndose en un recuerdo imborrable.
El Principito, con la mirada fija en las estrellas, se dirigió de nuevo a su pequeño asteroide, llevando consigo la magia y la alegría de la Feria de Abril que nunca olvidará. Ya sabía lo que significaba esta palabra: ¡Olé!



