
Día de la Madre (1): la importancia de la presencia y el tiempo compartido
Con motivo del Día de la Madre, que celebramos ayer domingo, queremos dedicaros unas palabras ahora que comenzáis a vivir esta experiencia tan especial junto a vuestros pequeños trotamundos.
En los primeros meses de vida, hay algo que está por encima de cualquier actividad o estímulo: vuestra presencia. El bienestar emocional del bebé no depende de hacer muchas cosas, sino de estar. De sentir cercanía, contacto, mirada y atención.
A estas edades, los bebés no necesitan entretenimiento constante. Necesitan sentirse acompañados, sostenidos y reconocidos. Vuestra voz, vuestro olor, vuestro contacto y vuestra disponibilidad son su principal fuente de seguridad.
El vínculo se construye en lo cotidiano: al cogerles en brazos, al alimentarles, al cambiarles, al mirarles… Son momentos sencillos pero profundamente significativos. Es ahí donde el bebé empieza a entender el mundo como un lugar seguro.
Compartir tiempo no significa hacer más, sino estar de verdad en lo que ya está ocurriendo. En esa calma, en esa repetición diaria, se construyen los cimientos de su desarrollo emocional.
Hoy, además, hemos tenido la suerte de compartir un pequeño momento especial en la escuela. Pero más allá de esta experiencia puntual, queremos recordaros que lo verdaderamente importante sucede cada día, en casa, en la rutina, en los pequeños gestos.
Porque para vuestro bebé, no hay nada más valioso que sentirse acompañado por su madre.
En esta celebración del Día de la Madre para nuestros trotamundos de 2025 celebramos ese vínculo único que estáis construyendo desde el inicio, con vuestra presencia, vuestro cuidado y vuestro amor. Mañana y pasado nos visitaran los otros dos grupos de mamás.
¡Te quiero mucho, mamá!




