
Día de la Bicicleta
Cuando una persona aprende a montar en bicicleta, no olvida ese aprendizaje por muchos años que pasen.
¿Qué aprendizajes motores y cognitivos desarrolla el niño con el uso de la bicicleta? Son muchos y muy variados. Es un medio de transporte que, además de ayudar a desplazarnos por diferentes lugares, nos ayuda a que el corazón funcione correctamente: quien mueve las piernas, mueve el corazón. Pero, además:
Con respecto al desarrollo motor:
- Equilibrio y coordinación: Montar en bicicleta requiere que el niño desarrolle un buen sentido del equilibrio y la adecuada coordinación entre diferentes partes del cuerpo (piernas, brazos y tronco) porque hay que mantener el equilibrio sobre la bicicleta mientras se pedalea, se gira y se frena.
- Motricidad gruesa: La bicicleta ayuda a fortalecer los músculos de las piernas, los brazos y el core del niño, ya que mejora su motricidad gruesa, que es la capacidad de realizar movimientos grandes y coordinados.
- En el contexto del desarrollo infantil, el «core» o «núcleo» se refiere a los músculos centrales del cuerpo, especialmente aquellos que rodean la columna vertebral. Estos músculos, que incluyen el abdomen, la espalda baja y los oblicuos, juegan un papel fundamental en la estabilidad, el equilibrio, la coordinación y la fuerza general del niño.
- Motricidad fina: Montar en bicicleta también puede ayudar a mejorar la motricidad fina del niño, ya que requiere que use sus manos para agarrar el manillar y frenar.
Montar en bicicleta también nos permite mejorar el desarrollo cognitivo:
- Resolución de problemas: Montar en bicicleta presenta al niño una serie de desafíos que debe resolver, por ejemplo, cómo mantener el equilibrio, cómo girar y cómo evitar obstáculos, por lo que es una gran herramienta para desarrollar habilidades para la resolución de problemas.
- Toma de decisiones: El niño también debe tomar decisiones rápidas mientras monta en bicicleta, como cuándo girar, cuándo frenar y cuándo esquivar obstáculos, y por tanto le ayuda a desarrollar sus habilidades para la toma de decisiones.
- Planificación: Montar en bicicleta ayuda en la planificación (¿Dónde voy a ir y por dónde?). Elegir la mejor opción es planificar bien, por lo que promueve el desarrollo de habilidades de planificación en general.
- Memoria espacial: Debe usar su memoria espacial para recordar su ruta y cómo llegar a su destino.
Además, aumenta la confianza en uno mismo, porque montar en bicicleta y manejarla bien aumenta la autoestima y el control personal al darnos cuenta de que somos capaces de “hacer lo que quiero con un objeto de dos ruedas”. Por otra parte, cuando montamos en bici sube la adrenalina, por lo que disminuye el estrés del niño y la ansiedad y mejora el estado de ánimo, porque al hacer ejercicio liberamos endorfinas que generan un efecto positivo en el estado de ánimo.
Montar en bicicleta es una excelente manera de facilitar al niño muchos aprendizajes y desarrollos con un solo objeto y es una actividad que podemos compartir en familia. ¡Vamos a dar unas vueltas por el parque!


