
Día Internacional del Cáncer Infantil
Un año más alzamos la voz para hablar de una realidad dura, pero profundamente humana: el cáncer infantil.
Cuando esta palabra irrumpe en la vida de una familia, nada vuelve a ser igual. No es solo el niño quien atraviesa el tratamiento, lo hace todo su entorno. Padres que aprenden a ser fuertes incluso cuando están rotos por dentro, hermanos que crecen demasiado rápido, abuelos, tíos y amigos que sostienen, acompañan y esperan.
Entre hospitales, pruebas y días interminables, también surgen gestos inmensos: una mano que no se suelta, una sonrisa valiente, un abrazo que cura más de lo que imaginamos. En ese contexto, el amor familiar se convierte en refugio, motor y esperanza.
Hablar de cáncer infantil es hablar de lucha, sí, pero también de amor incondicional, resiliencia y comunidad. Es recordar que detrás de cada diagnóstico hay una familia que necesita apoyo, comprensión y cariño.
Hoy abrazamos a todas esas familias y queremos que sepan que no están solas. Y recordamos que cada gesto cuenta: una palabra amable, una escucha sincera, una ayuda ofrecida desde el corazón o un donativo destinado a la investigación.
Porque cuando el amor se comparte, el camino se vuelve un poco más llevadero.
Desde Delphos colaboramos económicamente cada mes con la Fundación Aladina, una organización española sin ánimo de lucro creada en 2005 que apoya de forma integral a niños y adolescentes con cáncer y a sus familias, acompañándolos emocional, psicológica y materialmente durante todo el proceso, y contribuyendo al avance científico para mejorar tratamientos y resultados en el cáncer infantil.
Cada año, la Fundación Aladina beneficia a más de 1.500 familias en hospitales de toda España y promueve proyectos innovadores para mejorar su calidad de vida y bienestar. Su misión es clara: que ningún niño con cáncer pierda la sonrisa ni la esperanza, combinando atención médica con amor, juego y apoyo comunitario.
Además, la Fundación Aladina impulsa activamente la investigación contra el cáncer infantil a través de:
- Becas científicas y financiación de proyectos de investigación, como las becas FERO-Aladina, destinadas a promover estudios traslacionales y tratamientos más eficaces en oncología pediátrica.
- Proyectos propios de investigación, como EPICKids, desarrollado junto a universidades y hospitales europeos, que estudia el impacto de la nutrición en los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos en niños y adolescentes.
- Apoyo a médicos y formación especializada, patrocinando becas para jóvenes oncólogos que les permiten ampliar su formación en unidades especializadas, favoreciendo así la investigación clínica y la aplicación de nuevos avances en el tratamiento de los pacientes.
Porque invertir en investigación, acompañar a las familias y cuidar la esperanza hoy es construir un futuro con más vida, más sonrisas y más posibilidades para mañana.


