
Una historia de paz: San Francisco, el lobo y el pueblo de Gubbio
La Escuela Infantil ha organizado una semana temática dedicada a la historia de El Lobo de Gubbio, una narración llena de valores humanos. Creemos que la adaptación que hemos preparado es ideal para trabajar con la primera infancia.
La leyenda del Lobo de Gubbio es mucho más que un simple cuento de animales: se asemeja a una fábula que transmite una profunda enseñanza sobre la paz, el diálogo y la capacidad de transformar el miedo en convivencia amable y armoniosa.
Presentamos a continuación el texto clásico, la versión de la leyenda más fiel a su fuente original, Las Florecillas de San Francisco, capítulo XXI: Cómo San Francisco amansó, por virtud divina, un lobo ferocísimo.
«Francisco y el lobo»
Nuestra versión de esta historia la hemos titulado «Francisco y el lobo» , cuento que ya tenemos publicado en nuestra web: una adaptación muy breve y elaborada con mucho cariño para nuestros pequeños trotamundos.
También os dejamos a continuación la versión «contada» que hemos puesto en nuestro canal de YouTube:
Competencias estimuladas mediante el trabajo con este relato
Trabajar esta leyenda adaptada nos ofrece valiosos recursos educativos para favorecer la estimulación y el desarrollo integral de nuestros alumnos. Nuestro enfoque se centra especialmente en las emociones, los sonidos, la motricidad y el lenguaje.
Identificación de emociones
A través del miedo (de la gente hacia el lobo) y la calma y ternura (de Francisco con el lobo), los niños comienzan a reconocer y asociar diferentes sentimientos. Mediante el cuento, la marioneta y los gestos aprenden a vincular sonidos y movimientos con emociones básicas.
Estimulación del lenguaje y la comunicación
Se introducen palabras sencillas relacionadas con el relato (lobo, hermano, paz, bueno, malo, bosque, comer, mano, etc.) y se fomenta la imitación de sonidos, como el aullido del lobo, que ofrece un valioso estímulo auditivo y una excelente oportunidad para la imitación vocal, clave en esta etapa del desarrollo. El contraste entre el aullido y la voz suave de Francisco ayuda a comprender las diferencias de tono (grave y agudo).
Un aspecto especialmente interesante es el trabajo con las polaridades: feroz vs. manso, miedo vs. paz. Estas oposiciones ayudan a la mente infantil a categorizar y comprender el mundo, iniciándose en el concepto de contraste y diferencia.
Desarrollo motor y sensorial
Asimismo, se estimula la motricidad y la percepción sensorial mediante el uso de peluches y marionetas del lobo con texturas suaves, que invitan a la exploración táctil. Actividades como dar de comer al Hermano Lobo (motricidad fina) o abrazar al lobo amansado refuerzan las acciones de cuidado y afecto.
Estos aspectos, además, estimulan el desarrollo cognitivo y fortalecen el vínculo con la naturaleza, al acercar a los niños al mundo animal y enseñarles a valorar y respetar su entorno.
La importancia de los valores
A través de esta historia trabajamos la empatía y el cuidado hacia los demás. El gesto afectuoso de San Francisco al llamar “Hermano Lobo” y ofrecerle su protección refleja el valor de respetar y cuidar a todo ser vivo, ya sean personas o animales. Un mensaje que refuerza la ternura, la compasión y el respeto por la vida.
La leyenda del Lobo de Gubbio encierra una enseñanza universal: la paz y la generosidad son más poderosas que la violencia y el miedo. En Delphos, creemos que este mensaje atemporal quedará grabado en el corazón de nuestros pequeños trotamundos, incluso aunque todavía sean muy pequeñitos.
El lobo, que aprendió a ser manso, nos recuerda que la paz siempre vence a la violencia, y que todos —incluso quienes parecen más difíciles— merecen nuestra ayuda, comprensión y cariño, así como un lugar seguro donde vivir y alimentarse cada día.
El trabajo que hemos llevado a cabo durante toda la semana nos permite acabar con esta conclusión: la paz no consiste en la ausencia de conflicto, sino en la capacidad de transformar ese conflicto a través del respeto, el diálogo y la justicia.






