
Juego heurístico (2)
En mayo de 2021 hicimos un post sobre este juego y hoy vamos a volver a hablar de él ampliando la información sobre el mismo.
Sabemos que el término heurístico proviene del griego “heurisko”, que significa hallar, descubrir. Debido a la finalidad que tiene de descubrimiento, supone un juego placentero que permite la manipulación y el trabajo con materiales totalmente no estructurados como son los cartones, latas, telas, cueros, felpas, maderas y todos esos objetos que se nos pueda ocurrir aportar al juego.
Es un juego muy utilizado en nuestro ciclo, pero de una forma muy especial entre los 12 y 14 meses porque en este momento a los niños se les abre el mundo de la curiosidad y, por tanto, el inicio de nuevas etapas interesantísimas en su proceso de aprendizaje.
Es el momento en el que aparece la coordinación ojo-mano-boca, lo que les permite explorar de forma libre los objetos, explorar sus posibilidades e, incluso, empezar a ser capaces de clasificarlos.
Los objetos que les ofrecemos son fácilmente combinables entre sí y siempre debe haber la cantidad suficiente de cada uno de ellos para que provoquen el interés de los niños y para que puedan jugar libremente con ellos a su ritmo.
¿Qué se debe tener en cuenta para que este juego se proponga de forma óptima?
Un mínimo de quince objetos diferentes y, de cada objeto, una cantidad mínima de 30 elementos. Cestas, cajas o recipientes que podamos poner en el suelo mientras se realiza la actividad, ya que en esos recipientes estarán los objetos que el niño elegirá sin hacer ninguna sugerencia: es un juego libre.
¿Qué objetos podemos usar?
Cepillos de uñas y de pelo, preferiblemente de madera y cerda natural, pinzas de la ropa de madera y de plástico de diferentes tamaños y colores, piedras planas con diferentes texturas, calabazas secas de adorno o normales de tamaños surtidos, plumas de ave, esponjas naturales y de fibra, estropajos verdes, con y sin esponja, de aluminio, ovillos de lana de diferentes colores, aros de cortina de diferentes tamaños, de madera y de metal, cepillos de dientes, pinceles de diferentes grosores, brochas y rodillos, carretes de hilo de diferentes tamaños, cucharas, tenedores y espátulas de madera, espejos pequeños de plástico, timbres de bicicleta, campanillas de diferentes sonidos, pelotas de tenis, de cuero, de plástico, de fútbol americano, de rugby, balonmano, voleibol, coladores de diferentes tamaños, tarros de plástico con tapa de rosca, botellas de plástico de diferentes tamaños, papeles de diferentes texturas, cartones con diferentes texturas y modelos, rollos de papel higiénico, llaves normales y de juguete, telas de diferentes grosores y texturas, cadenas metálicas, cucharas de acero inoxidable, etc.
¿Cómo se plantea el juego?
Debe darse en un ambiente de tranquilidad que favorezca la acción y la concentración de los niños y permita la interacción entre ellos y la participación.
El tiempo mínimo de la actividad será de 30 minutos y el máximo 40. Todo penderá del interés de los niños y las ganas o no de seguir jugando.
El juego consta de dos partes:
- Exploración: los niños entran en la sala y exploran libremente el material que se les ha ofrecido. Experimentan, manipulan, mezclan, comparan, clasifican, etc. Se respeta el ritmo de cada niño y, de esa manera, cada uno participará en el juego cómodamente y se irán integrando de forma activa en la actividad de explorar, manipular y combinar los diferentes objetos que tiene a su alcance.
- Orden: la ordenación se considera una actividad en sí misma. Se lleva a cabo cuando se finaliza el tiempo de juego y lo que se intenta es estimular y redirigir al niño para que todo el material quede guardado dentro de la caja en la que lo ha encontrado. Esta actividad debería resultar tan atractiva como la primera.
El juego heurístico es uno de los pasos previos al juego simbólico, un juego fundamental en el desarrollo del niño porque mediante él aprenden por medio de la experimentación y el descubrimiento, sin que el adulto guíe el juego.


