
Neuronas espejo y el papel de los padres
¿Has oído hablar de las neuronas espejo?
Fue el equipo de neurocientíficos de Giacomo Rizzolatti en 1996 los que descubrieron que un grupo de neuronas en el córtex premotor del mono se activaba cuando realizaba una acción y cuando observaba la misma acción, lo que sugirió que las personas podríamos tener la capacidad de comprender las acciones de los demás incluso si no se realizan por uno mismo. Esta hipótesis se confirmó en el año 2000 por el equipo de neurocientíficos liderado por Vittorio Gallese.
Las neuronas espejo son un mecanismo muy importante para que la conexión entre padres e hijos sea mayor. Facilitan el aprendizaje, la comunicación, la interacción social y la comprensión de las emociones (empatía).
Las neuronas espejo, por tanto, están íntimamente relacionadas con la imitación, la empatía, la atribución de intencionalidad y, en consecuencia, con la Teoría de la Mente (desarrollo de habilidades mentales).
¿Cuándo se activan? Los investigadores concluyen que se activan en variedad de contextos, por ejemplo, cuando realizamos acciones nosotros mismos, cuando pensamos en acciones que vamos a realizar, cuando nos comunicamos y cuando comprendemos las emociones de los otros.
Aprendemos por imitación: las neuronas espejo.
Siempre se ha dicho que las personas aprendemos por imitación. Ahora ya se sabe que son las neuronas espejo las que están implicadas directamente es este aprendizaje. Los padres somos el modelo principal de nuestros hijos, así que lo que digamos y hagamos, cómo actuemos y cómo reaccionemos va a influir de forma importante en el comportamiento de los niños.
Si tenemos presente esto último, que lo que nosotros digamos o hagamos va a influir en el aprendizaje de nuestros hijos, va a facilitar su comunicación con nosotros y va a permitir que se establezca una adecuada conexión personal, estamos seguros de que nos replantearemos nuestra forma de actuar, porque lo bien hecho generará un vínculo correcto y fuerte con nuestros hijos.
Hay que conseguir que la activación de las neuronas se correlacione con un modo educativo adecuado porque, como ya se ha comentado anteriormente, “los niños nos van a imitar en todo lo que hagamos y digamos” gracias a las neuronas espejo.
La importancia de un modelo educativo adecuado.
Los padres activamos nuestras neuronas espejo muy frecuentemente cuando nuestro hijo expresa sus emociones, y gracias a ellas podemos comprender mejor la emoción que nos manifiesta nuestro hijo y empatizar con él. Nuestra capacidad de comprensión aumenta de forma muy importante.
Aconsejamos estar pendiente de esa activación cuando pasemos tiempo con nuestros hijos, así disfrutaremos más si cabe de esa interacción conjunta, porque realizaremos acciones para fomentar el aprendizaje e intentaremos manifestar emociones positivas.
Paciencia es virtud de padre y madre, y también la capacidad de comprensión. Los niños aprenden a su ritmo, no con el ritmo que pretendemos imponerles.
Este tiempo de activación de neuronas espejo ayudará a un mejor desarrollo del niño, de una forma sana y equilibrada, siempre que el adulto presente su mejor forma de ser y actuar.


