
El significado del belén
Tradición, una palabra cuyo significado tiene una connotación emocional muy clara y que nos gusta mantener para que no se pierda.
Este curso en nuestra escuela infantil hemos vuelto a proponer que sean nuestros pequeños trotamundos los que “monten su belén” con figuras hechas por ellos y sus familias, lo cual les ha servido a los padres para disfrutar de un tiempo muy valioso con sus hijos. Incluso, en algunos casos, han participado los abuelos.
En España se conoce también como Portal de Belén o Nacimiento.
Consiste en una representación tradicional de la escena del Nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios, que nació en Belén y que, aunque actualmente ha perdido arraigo en la cultura española debido a la influencia nórdica (San Nicolás o Papá Noel) y americana (árboles de Navidad), siempre ha sido un elemento esencial de las celebraciones navideñas. En nuestro caso, así nos lo parece.
Los orígenes del belén en España se remontan al siglo XIII, cuando se atribuye a San Francisco de Asís la creación del primer belén viviente. En España, esta costumbre fue introducida por los franciscanos y las clarisas, posiblemente a través de Valencia, debido a los estrechos lazos comerciales con Nápoles y Sicilia.
Carlos III, rey de España y anteriormente rey de Nápoles, fue un gran impulsor de esta tradición. Al llegar a España, introdujo el belén en la corte y popularizó su montaje en los palacios reales.
A partir de mediados del siglo XIX, la costumbre se extendió a todos los hogares españoles.
¿Qué elementos tiene un buen belén?
Sobre un buen paisaje, decorado con musgo, piedras y otros elementos de la naturaleza, lo primero que se pone es el portal, que consiste en un establo o cueva con la Sagrada Familia, un buey y una mula. El resto de figuras pueden ser: pastores, animales, casas, molinos, estanques, pozos, personajes bíblicos, como es el rey Herodes, su castillo y los centuriones, mendigos, lavanderas, y, cómo no, los reyes magos y la estrella que les guía.
Poner el belén es una actividad para realizar en familia. Si, además, lo hacemos escuchando villancicos tradicionales, aún se disfruta más. Una vez puesto, los niños serán los que jueguen con su Belén, cambien las figuritas de un lugar a otro y pasen mucho tiempo delante de este escenario lleno de personajes.
Para muchas personas sigue siendo una forma de acercamiento a su fe, viviendo de una forma profunda la espiritualidad y celebrando el nacimiento del Niño Dios en la ciudad de Belén.
Es decir, el belén es una tradición profundamente arraigada en la cultura española que combina arte, historia y espiritualidad y su riqueza y diversidad hacen que cada belén sea una obra única y llena de significado.
¿Queréis ver el belén que han hecho vuestros hijos?


