
Día Internacional de la Lengua Materna
La interiorización de la lengua materna en los niños es un pilar fundamental para su desarrollo cognitivo, emocional y social.
La lengua materna es la puerta de entrada al pensamiento, a la comprensión y al conocimiento.
Al dominar su lengua materna, los niños desarrollan habilidades lingüísticas sólidas, que son las que les servirán como base para aprender otros idiomas. Al interiorizar correctamente su lengua materna, los niños desarrollarán con mucha más facilidad habilidades de razonamiento, memoria y resolución de problemas, en definitiva, tendrán un desarrollo cognitivo adecuado a su ritmo de crecimiento.
Cuando se domina la lengua, se es capaz de expresar correctamente pensamientos y sentimientos por lo que esa comunicación con un lenguaje fluido fortalecerá la autoestima y, además, incrementará el sentido de pertenencia (“Es mi lengua materna”, “Es mi idioma”).
Cuando se domina la lengua también es mucho más fácil relacionarse con las personas de nuestro entorno, tanto niños como adultos.
Actualmente parece que todos queremos que nuestros hijos interioricen, además de su lengua materna, otro idioma. Nosotros contemplamos que familiarizarse con un segundo idioma es muy importante pero que es más importante aprender bien el materno para evitar posibles problemas de rendimiento y fracaso escolar en el futuro.
¿Por qué no es tan bueno obsesionarse con el aprendizaje de un segundo idioma?
Estamos de acuerdo en que el aprendizaje de otros idiomas es enriquecedor, pero es importante hacerlo de manera gradual y sin forzar el proceso.
Obsesionarse con el aprendizaje de un segundo idioma antes de que el niño haya consolidado su lengua materna puede generar algunos o todos de los siguientes problemas:
- Exponer a un niño demasiado pequeño a varios idiomas puede generar confusión y dificultar el desarrollo de su lenguaje. Los niños que tienen dos lenguas maternas son realmente poseedores de dos lenguas desde su nacimiento. Lo normal es que entiendan todo, pero empiecen a hablar más tarde.
- Priorizar el aprendizaje de un segundo idioma puede retrasar el desarrollo de habilidades lingüísticas básicas en la lengua materna y que haya un retraso en el desarrollo del lenguaje.
- Cuando nos proponemos que un niño aprenda un segundo idioma antes de que esté preparado puede generar frustración y lograr desmotivarlo, y no sólo perder el interés por ese idioma, sino por muchas más cosas.
- Una exposición temprana a varios idiomas puede asociarse con dificultades de aprendizaje en la lectura y la escritura. Por ejemplo, niños que son disléxicos y no se sabe hasta que no han avanzado en algunos cursos académicos, no sólo se encuentran con problemas de aprendizaje de la lengua materna, que ya les cuesta, sino que, además, tienen que organizar su cerebro con otra lengua que no lleva la misma estructura, que no se lee igual…
- Recomendamos reforzar siempre el uso de la lengua materna e introducir de forma divertida y natural los sonidos de otra lengua con elementos como canciones y cuentos. Observar que nuestro hijo se encuentra dentro del desarrollo normal del lenguaje nos facilitará la aceptación de la introducción de ese segundo idioma, pero si nuestro hijo lleva un retraso en el desarrollo del lenguaje, es preferible centrarse exclusivamente en la lengua materna y trabajar ahí.
- Los padres debemos tener paciencia y respetar el ritmo de nuestros hijos. Debemos conocer qué necesidades tienen y qué se les puede ofrecer y, si no está claro, mejor dejarlo para más tarde.
La interiorización correcta de la lengua materna es fundamental para el desarrollo integral del niño. Creemos que es importante fomentar el uso de la lengua materna y evitar la presión por aprender otros idiomas antes de tiempo. Un enfoque gradual y respetuoso de los ritmos individuales garantizará un aprendizaje exitoso y duradero.
¡Seguimos!


