BLOG DE LA ESCUELA INFANTIL DELPHOS

Excelencia educativa, un criterio a tener siempre en cuenta.

10 de agosto de 2018

Excelencia, una palabra que nos lleva a pensar… “esto debe ser buenísimo y merece la pena”.

Reflexionamos sobre el significado de la palabra “excelencia” y optamos por quedarnos con la primera definición que nos proporciona el Real Diccionario de la Academia Española: 1. f. Superior (excelente, muy bueno) calidad (superioridad) o bondad (cualidad de bueno) que hace digno de singular aprecio y estimación algo.

¿Qué entendemos por excelencia educativa?

Aristóteles dijo: somos lo que hacemos por eso, la excelencia no es un acto, es un hábito (repetición de actos buenos).

Nuestra Excelencia Educativa crece junto con una gran calidad educativa y mucha experiencia que promueven la atención integral del niño en todas sus facetas con el fin de conseguir la mejor preparación en todas las áreas de desarrollo: cognitiva, motriz, sensorial, emocional, social… persiguiendo y logrando que la incorporación al siguiente ciclo de escolarización sea simplemente excelente.

¿Cómo logramos esa excelencia?

En nuestra Escuela buscamos que cada uno de los niños que nos confían alcancen en el breve periodo que están con nosotros “su propia excelencia” esto es, lograr alcanzar su potencial y capacidades al máximo que le permita en ese momento su desarrollo personal y evolutivo a nivel motriz, sensorial, cognitivo, verbal, emocional… sin forzar nada.

Somos conscientes que cada persona tiene posibilidades, capacidades y destrezas muy diferentes por lo que, se procura fomentar aquellas habilidades en las que estos pequeños destacan y por supuesto ayudarles a mejorar aquellas otras que les resultan algo más complicadas.

Aplicando la teoría de las inteligencias múltiples y un metódico y cuidadoso trabajo de observación y máximo respeto al niño, se logra conocer muy bien a cada uno de nuestros alumnos como persona única e irrepetible, con sus virtudes y sus defectos, sus capacidades y sus dificultades en la adquisición de su propio aprendizaje.

Desde nuestro lugar como guía del proceso de aprendizaje de los niños y atentos a sus necesidades, se facilita el refuerzo sobre todos aquellos aspectos que a nuestro pequeño puedan costarle más, siempre a través del juego, respetando su espacio y su decisión de hacerlo o no y se van buscando diferentes estrategias de acción que sean lo más atractivas posibles para que mejore en ese hacer o esa adquisición que le cuesta un poco o mucho más que la otra.

Se potencian las capacidades del niño que tiene más desarrolladas con herramientas y recursos ricos, atractivos y diferentes que se ponen a su alcance lo que aumenta la motivación y la apertura personal junto con las ganas  de mejorar y seguir aprendiendo.  

Un aprendizaje que resulta significativo se asienta y permite el seguir conociendo información nueva, investigar y descubrir y por tanto aprender.

La emoción interna positiva es necesaria e importantísima en la capacidad de aprender por lo que facilitar el asombro del niño con lo que ocurre a su alrededor y escucharle es crucial para afianzar esos aprendizajes que se convertirán en conocimiento.

Sin la intervención activa de las diferentes emociones que presenta la persona, el aprendizaje puede resultar aburrido y complicado.

Es evidente que la etapa de 0 a 3 años está llena de adquisición de hitos evolutivos y del desarrollo por lo que al ser un proceso continuo y constante esas personitas que luchan por avanzar desde el segundo uno de su llegada al mundo son ya excelentes por si mismas.

Son sus logros continuos gracias a los esfuerzos de supervivencia realizados y la curiosidad que le genera todo lo que le rodea el inicio de miles y miles de descubrimientos fantásticos y aprendizajes maravillosos.

¿Son todos los niños excelentes?

Desde nuestro criterio educativo, por supuesto que todos los niños son excelentes porque a cada uno se le quiere por lo que es, primero como persona y luego por lo que es capaz de conseguir, de aprender y de transmitir independientemente de la mayor o menor capacidad que pueda tener o del número de cualidades, destrezas, habilidades, aptitudes o necesidades con las que pueda contar.

Niños… ¡¡a volar…!!!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *