Miedos, temores y pesadillas.

2 de enero de 2017

miedo-1Los miedos, los temores y las pesadillas que sufren los niños son motivo de preocupación importante para las familias.

De los 18 meses en adelante, los niños experimentan miedos y temores de distintos tipos que no debemos tomarlos a la ligera por ridículos que nos parezcan ni tampoco debemos de preocuparnos excesivamente de ellos.

Hay que hacerle frente y procurar explicarles de la mejor manera posible como puede solucionar el problema que tiene y por qué no debe tener miedo hacia las situaciones, hechos, fantasmas, etc… que se le presentan.

 

Hay que apoyarle conforme va haciendo frente a estos miedoso temores para que poco a poco sea capaz de ir afrontándolos.

 

 

LO QUE NO SE DEBE HACER:

  • Dar poca importancia a los miedos. Hay que preguntar al niño qué es lo que le asusta, qué es lo que le da miedo de manera que eso ayudará a que verbalice y exprese sus temores.
  • Sobreproteger. La sobreprotección ayuda a tener miedo: ¡¡Ten cuidado!!, ¡¡que te van a robar!!, ¡¡que te vas a caer!!, ¡¡mucho cuidado por la calle, hay gente mala!!, etc…
  • Rechazar al niño o amenazarle con abandonarlo.
  • Ridiculizar, castigar o reírse por el hecho de tener miedo.
  • Obligarles a entrar en situaciones temidas.
  • Involucrar al niño en los propios temores: vértigos, velocidad… Hay que permitir que el niño se mueva con espontaneidad y encontrando por si mismo los límites a los que se tiene que ajustar.

LO QUE SE SI SE DEBE HACER:

  • Dar seguridad al niño en si mismo, ayudándole con paciencia y ternura a vencer los miedos…, a tocar por ejemplo algo que le da miedo.
  • Elogiar sus logros, sin exagerar, siempre con realismo y veracidad.
  • Hacerle sentir siempre nuestro apoyo.
  • Mostrar comprensión por sus temores (empatía) y explicarle que no pasa nada.
  • Dar ejemplo enfrentándose a los peligros como por ejemplo ser capaz de entrar en una habitación oscura.
  • Dar oportunidades para vencer los miedos. (Buscar ocasiones para repetir la conducta que vence el miedo.

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Si el niño es propenso a pesadillas, debemos evitar los cuentos de forma especial por la noche y elegir la programación de la televisión.

Si el niño se siente seguro con un muñeco o animal de fieltro o simplemente una tenue luz encendida, es mejor dejarle ya que poco a poco irá cogiendo seguridad en si mismo y prescindirá él solo de estas “defensas”.

Cuando surgen los temores abrázalo y siéntate a su lado.

 

 

Sugerencias:

  • Si vas a dejar al niño al cuidado de alguien no permitas que se duerma hasta que no sea consciente que si se despierta no va a estar a su lado papá o mamá si no la persona que han elegido para custodiarle durante su Ausencia.
  • Es mejor despedirse del niño aunque esto cueste lágrimas. Estas durarán más o menos pero se le pasarán y será consciente de que los padres no están en casa.
  • Dejar al niño realizando una actividad agradable y divertida con la persona que va a cuidarle es una forma de que se quede tranquilo y muy importante que la persona que se encargará de sus cuidados esté perfectamente informado de las rutinas, costumbres e incluso “manías” del niño si es que las hay.
  • Dejar una tenue luz encendida o pegatinas que brillan en la oscuridad suelen dar muy buen resultado cuando el miedo es a la oscuridad y por supuesto dejar la puerta abierta si lo que le ocurre es que no quiere sentirse solo.

Las sombras son motivo de muchos miedos por lo que es importante jugar con ellas durante el día y con la habitación a oscuras para que se conciencie que no tienen mayor importancia y que se producen por la combinación de luz y oscuridad a la vez.miedo-2

Si el miedo es a animales fantásticos, monstruos, personajes de televisión o cuentos es necesario modificar la programación evitándolos pero también es muy bueno enfrentarlos a ellos haciendo que los dibujen y después los rompan y que los lleven ellos mismos a la basura.

En resumen, es muy importante ser conscientes de los temores de los niños y poner las medidas necesarias para superarlos con su ayuda, sin alarmarse.

Si los miedos persistieran o fueran muy desajustados habrá que consultar a un profesional.

 

EDAD

ALGUNAS SITUACIONES ATEMORIZANTES

 
O A 6 MESES Pérdida súbita de soporte (base de sustentación), ruidos fuertes.  
7 A 12 MESES Miedo a las personas extrañas, miedo a los objetos que surgen súbita e inesperadamente

 

 
1 AÑO Separación de los padres, retrete, heridas, personas extrañas…  
2 AÑOS Multitud de situaciones que incluyen ruidos fuertes (aspiradoras, sirenas, alarmas, camiones, tormentas…), animales (por ej perros muy grandes), una habitación oscura, separación de los padres, objetos o máquinas grandes, cambios en el entorno personal.  
3 AÑOS Máscaras, oscuridad, animales, separación de los padres.  
4 AÑOS Separación de los padres, animales, oscuridad, ruidos (incluyendo los nocturnos), el pensamiento de la muerte.  
5 AÑOS Animales, separación de los padres, oscuridad, gente “mala”, lesiones corporales.  
6 AÑOS Seres sobrenaturales (fantasmas, brujas, etc…), lesiones corporales, truenos y relámpagos, oscuridad, dormir o estar solos, separaciones de los padres.
7 – 8 AÑOS Seres sobrenaturales, oscuridad, miedos basados en sucesos aparecidos en los medios de comunicación, estar solos, separación de los padres.
9 A 12 AÑOS

Exámenes escolares, rendimiento académico, lesiones corporales, aspecto físico, truenos y relámpagos, muerte, oscuridad (en porcentaje bastante bajo).

       

 

Texto realizado por el equipo multiprofesional de Delphos Cofa SL.

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