ESCUELA DE PADRES

Mi hijo no come…

5 de Agosto de 2017

La comida resulta ser una de las preocupaciones más importantes de las familias. El niño tiene que comer sí o sí.

Desde nuestra experiencia profesional y avalados en la formación recibida por diferentes pediatras, congresos, cursos específicos y sobre todo poniendo al llamado sentido común por delante, los niños no tienen que comer siempre que a nosotros se nos ocurra y queremos dejar una reflexión: ¿Los adultos comemos si no tenemos hambre?.

Vamos a realizar un recorrido desde el inicio dela vida hasta edades tempranas pero algo más avanzadas.

Cuando un niño viene al mundo, al menos, los cuatro primeros meses de vida (actualmente son seis por el gran incremento de alergias alimentarias) los niños son en exclusiva lactantes bien lactancia natural o lactancia artificial y en ambas puede ocurrir un rechazo a la misma ¿por qué?.

En la lactancia natural la forma del pecho de la madre es muy importante: pezones invertidos o retraídos que le dificulte el agarre, un pecho demasiado voluminoso que le tape la nariz, los tirones de la madre por el dolor enorme que producen las grietas, una postura inadecuada, el exceso de tiempo empleado en comer que “se junta” con la toma siguiente, la alimentación de la madre que puede generar mal sabor de la leche e incluso las cremas que se dan en los pezones para curar las grietas si no están bien limpias…, en definitiva cuando un niño los primeros meses de vida come mal lactando naturalmente se debe generalmente a técnicas alimentarias incorrectas.

En la lactancia artificial, normalmente no es la marca de la leche la que influye en el mal comer de la criatura ya que todas ellas pasan unos controles muy exhaustivos por parte de las autoridades sanitarias por lo que al cambiar “de marca” porque no come no suele ser la solución más indicada a priori.

Si hay que distinguir los diferentes usos de la leche de iniciación para los primeros meses y la leche de continuación para cuando los niños han crecido un poco (generalmente a partir del 6º mes de vida).

Recordamos que la cantidad correcta a poner de leche maternizada es de 1 cacito raso y sin aplastar por cada 30 c.c de agua y si nos pasamos producimos en el niño malestar intestinal e incluso un exceso de sed del que quizá no nos percatemos y añadido a esto que podemos hacer daño al riñón del niño con ese exceso.

También puede ocurrir que se le ofrezca al bebé más cantidad que la que su cuerpecito admite y “siempre se deja” o incluso “la echa porque le sobra” y esto último puede generarle un ardor en el esófago que tampoco logremos identificar y por tanto un malestar real por el que rechaza la comida.

Hace unos años se le ofrecía la comida alternativa al bebé a partir del 4º mes y en la actualidad se hace cuando el niño cumple el 6º mes.

Se comienza con la fruta y verdura sin proteína complementando con el biberón o la lactancia e incluso se le comienzan a dar los cereales sin gluten en una o dos tomas pero en ocasiones la rutina que se les pauta no es la que ellos necesitan bien porque aún no han digerido y necesitan más tiempo o porque no les ha sentado bien y entonces…, “les ofrecemos más leche”.

Otro factor importante a tener en cuenta es que los niños pueden caer en la rutina del aburrimiento más absoluto: como exactamente lo mismo a  las mismas horas y “ya no me apetece” por lo que hay que intentar ser creativo, buscar diferentes sabores y lograr que el niño disfrute con la comida y fomentar el deseo de comer.

La mayor parte de las veces, cuando un niño se niega a comer no suele ser un problema de su sistema digestivo si no que el problema reside en su cabecita, de hecho, “no comen en casa” pero “si comen en la Escuela”. ¿A qué se debe este comportamiento?

En cuantos hogares el momento de la comida del niño se convierte en un auténtico problema y genera crisis nerviosas. Se hace circo, se baila, se canta, se pone la televisión, se le deja la Tablet, se grita, se le fuerza, empleamos “todo el tiempo del mundo” para lograr que coma… pero el niño, sigue sin abrir la boca.

La escena se repite día si y día también y los padres entran en absoluta desesperación porque el niño “no va a crecer”, “no va a estar suficientemente nutrido” y de nuevo con el niño al pediatra a ver si le da algo para que coma.

Ese niño que se convierte en un aparente “monstruo” en las horas de las comidas sorprendentemente es perfecto el resto del día: juega, se ríe, disfruta, duerme…

El comer es una mera necesidad de nutrirse y no todos necesitamos la misma cantidad de aporte calórico y no todos producimos el mismo desgaste en nuestro cuerpo y también hay que entender que la cultura pesa mucho: ¿por qué hay que comer dos platos y un postre?. Reflexionemos.

Es cierto que el niño tiene necesidades energéticas más altas que el adulto pero siempre teniendo en cuenta su tamaño: peso y altura y por lo tanto no podemos pretender en ningún momento que coma la misma cantidad que come su madre por lo que si el niño tiene cubiertas sus estrictas necesidades calóricas cubiertas, desdeñará todas las que se le ofrecen de más y aquí empieza la guerra.

El factor psicológico es importantísimo: madre y padre agobiados y el niño llamando la atención sobre todo la atención exclusiva de su madre que es la que más se agobia y más nerviosa se pone porque “el niño no come”.

Los niños son muy inteligentes por lo que detectan e intuyen con mucha facilidad cuando a sus progenitores, especialmente a la madre le preocupa algo excesivamente y ellos, generalmente por una llamada de atención que vendrá ocasionada por diferentes motivos cuando llega el temido momento de la comida para ellos (que no para él) el niño encuentra una oportunidad fantástica para manejar la situación a su gusto.

Por lo tanto queda en que el tema “no comer” puede ser una circunstancia educativa y de dar mucha más importancia que lo que tiene al “comer propiamente dicho”.

¿Qué se debe hacer?. El momento de la comida es uno más, con un principio y con un fin y hay lo que hay, sólo en casos de enfermedad o algo que realmente lo justifique se cambia la comida. Si el niño no ha comido en el tiempo estipulado (de 30 a 45 minutos es lo correcto), sin dar mayor importancia al tema se retira el plato y “fin”, no hay nada más hasta la siguiente comida.

Esta forma de comportarse debe ser rutinaria y no entrar en peleas que no llevan a ningún sitio. El niño debe tener claro que los que mandan son sus padres y no él y a partir de ese momento las cosas mejorarán.

Los niños del S XXI en nuestro país no se mueren de desnutrición pero los padres del S XXI entran en crisis porque se acaba mirando y escuchando al niño de forma desmedida y esto podría tener consecuencias negativas en el futuro.  

Entendemos que es parte del proceso educativo tener claro desde el mismo día del nacimiento del bebé que se deben poner límites porque si no, los que acabarán mandando serán ellos y eso a la larga suele generar malestar en las familias.

Cuando un niño se desarrolla sano, fuerte, vital, alegre y en él se desarrolla una falsa anorexia… ¿qué tenemos que hacer los padres?: tener mucha paciencia que es la virtud por excelencia cuando existen los hijos.

 

Verónica García Notario_ Directora Escuela Infantil DELPHOS

El llanto de los niños

3 de Agosto de 2017

Una de las mayores preocupaciones para los padres es que “el niño llora” por lo que vamos a hacer un recorrido del proceso y evolución del llanto desde el mismo momento de nacer y los diferentes momentos evolutivos del desarrollo normal.

Es el llanto la forma más incipiente de comunicación de la persona con su entorno por lo que la forma de comunicarse los niños con sus allegados es llorando y es de esa manera cómo nos cuentan qué les ocurre, qué les duele, qué necesitan…

Los niños tienen que llorar y si no lloran o no dejamos que lloren se les perjudica porque les estamos anulando su forma de comunicación natural.

Cuando un niño llora no hay que asustarse ni ponerse nervioso, simplemente hay que escucharle y atenderle.

Somos los padres y los educadores a quien nos corresponde interpretar ese llanto y conseguir descifrar el significado de cada tipo de llanto y esto, sólo se logra a través de la observación y poniendo mucha atención y oído en ese sonido tan peculiar.

Cuando nace un niño, de las primerísimas informaciones que deberían recibir los padres es que el niño llora y que llora a lo largo del día y que a veces llorará mucho tiempo seguido y que esto requiere mucha paciencia…, virtud de padre y madre.

El que llore un niño no significa que esté enfermo ni que sea un caprichoso ni tampoco que sea una criatura “insoportable”.

El niño viene al mundo llorando (primer vagido) que le permite expandir el pulmón y empezar a respirar independiente de su madre y acostumbrémonos que esa será su forma de comunicación durante muchos, muchos meses.

Las madres de una forma casi inmediata empiezan a reconocer el llanto de su bebé y lo que reclama a través de ese llanto unas veces más intenso y fuerte y otras más débil independientemente de que se encuentren o no al lado e incluso lo reconocen a distancia.

Y… ¿Qué hay que hacer cuando un niño llora?.

Cuando un niño llora está haciéndonos saber que está ahí y que algo le pasa por lo que nuestro consejo es acudir, hablarle, cogerle si no responde a esas palabras cariñosas y afables y tranquilizarle o atender esa demanda asistencial que necesita: cambio de postura, ponerle limpio, darle de comer, … sentirse querido.

La atención debe ser indistintamente del padre o de la madre y aunque el niño responderá mejor a la atención de esa persona que le ha llevado en su vientre durante 9 meses, que le ha acunado, acariciado y hablado bis a bis durante mucho tiempo pero ese vínculo afectivo también lo debe crear y afianzarcon la figura paterna que es fundamental para un adecuado desarrollo del niño.

El padre por tanto debe asumir precozmente su carácter protector hacia el niño dándole siempre muestras de protección y afecto.

Los niños desde el primer momento van a ser capaces de captar el sentido de las palabras y será el tono de voz de la madre o del padre los mejores calmantes para el llanto y poco a poco irán entendiendo el tono con el que se les habla y más adelante empezarán a comprender el lenguaje en el que les hablamos.

El llanto cambia desde la llegada al mundo

El llanto del recién nacido nos indica hambre o incomodidad bien con la ropa o con la cama pero también el llanto puede definir algún tipo de alteración y es normal que la primera noche en casa sea bastante incómoda porque niño y padres tienen que adaptarse a una situación nueva por lo que hay que procurar no agobiarse ni ponerse nerviosos.

Los meses siguientes son más llevaderos pero es verdad que hay niños que son muy llorones y no por ello es mejor ni peor.

Los motivos del llanto suelen ser por hambre, por sueño, por incomodidad física, por soledad y por dolor. En el momento que el adulto atiende la necesidad que tiene el bebé el llanto suele calmarse o no…

Motivo de llanto son los cambios de temperatura que sufren cuando se les cambia el pañal o reciben su baño diario ya que son una causa que incomoda al bebé.

Las aerofagias son muy frecuentes en los primeros meses de vida ya que el sistema gastrointestinal del niño se está adaptando al funcionamiento normal y a unos les cuesta más que a otros y el motivo fundamental es la deglución de aire que suelen eliminar con un eructo que va o no acompañado de una bocanada de leche.

Hay que saber que también degluten aire cuando lloran por otros motivos y ese aire acumulado duele y a veces mucho.

Son motivo de llanto también los procesos catarrales en los que el niño no respira con fluidez e incluso el moco puede estar haciendo presión en los oídos y por lo tanto esto les genera dolor.

Los conocidos cólicos del lactante se atribuyen más a los niños alimentados con leche artificial se achaca a una intolerancia o alergia transitoria a la proteína de vaca pero también puede ocurrir a niños con lactancia materna y se conoce también cómo el cólico de los tres meses.

El cólico suele durar unos minutos y los niños encogen las piernas y su tez se pone muy roja (rubicundez facial). Durante ese tiempo el niño es inconsolable.

En los lactantes a partir de los 6 meses el llanto es una sintomatología en ocasiones de más impaciencia y comienzan a llorar por insignificancias pero es momento de empezar a aparecer la dentición y los padres suelen achacar casi todos los llantos al dolor de encías pero esto no debe ser así. Se deben descartar siempre otros posibles malestares.

Cumplir el primer año de vida lleva a llorar además por otros dos motivos hasta ahora desconocidos para los padres: terrores nocturnos y el miedo a la oscuridad. Ambos provocan verdaderas crisis de llantos por la noche y es porque somos diurnos y en la oscuridad el niño pierde la referencia visual de la realidad que le rodea. Cuando acude el adulto el niño se encuentra con su referencia y vuelve a dormirse.

Un poco más adelante (aproximadamente a partir de los 18 meses) el niño se encuentra con otro motivo para llorar: Las rabietas.

¿Qué son las rabietas?: Se puede decir que son el inicio de la formación de la personalidad en el niño y que forman parte del desarrollo normal cuando se comienza a ser de alguna manera más independiente.

Suelen coincidir con la primera fase negativista de la persona, el comienzo de los noes y el por   qué no a cualquier requerimiento del adulto por lo que son fase ineluctable en el crecimiento del niño tanto físico como afectivo.

Las rabietas pueden llegar a producir ansiedad en los padres, sentimiento de culpabilidad e incluso agresividad hacia el niño.

No se debe perder de vista que en uno de estos momentos en los que el niño entra en un acceso de cólera o de llanto violento puede iniciarse un espasmo respiratorio o espasmo del sollozo.

El espasmo del sollozo es una situación realmente incómoda para los padres, es lo que vulgarmente se conoce como niño privado o niño encanado.

El niño deja de llorar en plena espiración y rápidamente aparece un color azulado en los labios y en la cara y en ocasiones el espasmo les lleva hasta la pérdida de conocimiento e incluso  presentar convulsiones por la falta de oxígeno en el cerebro.

Se presentan más en niños nerviosos y que reaccionan exageradamente ante estímulos que en otros provocarían cierto descontento y suele desaparecer cuando desaparecen las crisis violentas del llanto 6/7 años.

Suele ocurrir que el niño se da cuenta que con estas crisis consigue que todos le presten mucha atención y lo acaban utilizando como arma poderosa de continua llamada de atención pero es muy importante estar tranquilos porque estas crisis no son para nada dañinas ni siquiera aquellas que el niño llega a la convulsión por lo que hay que actuar con la máxima tranquilidad. Igual que entran en la crisis, salen de ella hablándoles y dándoles ligeros golpecitos e incluso salpicándolos con agua fría que les ayude a reaccionar.

Y ¿qué pasa con los niños que no lloran? ¿son tan buenos como nos parece a nosotros?.

Se evidencian casos de “bebés extremadamente buenos y que no lloran” y los padres se encuentran muy felices por la poca guerra que da la criatura pues, hay que decir que, cuando un niño no llora es motivo de consulta al pediatra con carácter urgente.

El niño que no llora no se comunica y por tanto no se expresa y puede estar indicando que existe un problema detrás de esa aparente bondad ya que son cuadros de origen cerebral que suelen obedecer a malformaciones o a causas metabólicas como el hipotiroidismo e incluso podría ser una de las primeras manifestaciones de un posible autismo.

En definitiva, el llanto en el niño es algo absolutamente normal y a través de él tenemos que identificar qué necesidad tiene el niño y qué debemos hacer para atenderla.

 

Verónica García Notario_Directora Escuela Infantil DELPHOS

Miedos, temores y pesadillas.

2 de Enero de 2017

miedo-1Los miedos, los temores y las pesadillas que sufren los niños son motivo de preocupación importante para las familias.

De los 18 meses en adelante, los niños experimentan miedos y temores de distintos tipos que no debemos tomarlos a la ligera por ridículos que nos parezcan ni tampoco debemos de preocuparnos excesivamente de ellos.

Hay que hacerle frente y procurar explicarles de la mejor manera posible como puede solucionar el problema que tiene y por qué no debe tener miedo hacia las situaciones, hechos, fantasmas, etc… que se le presentan.

 

Hay que apoyarle conforme va haciendo frente a estos miedoso temores para que poco a poco sea capaz de ir afrontándolos.

 

 

LO QUE NO SE DEBE HACER:

  • Dar poca importancia a los miedos. Hay que preguntar al niño qué es lo que le asusta, qué es lo que le da miedo de manera que eso ayudará a que verbalice y exprese sus temores.
  • Sobreproteger. La sobreprotección ayuda a tener miedo: ¡¡Ten cuidado!!, ¡¡que te van a robar!!, ¡¡que te vas a caer!!, ¡¡mucho cuidado por la calle, hay gente mala!!, etc…
  • Rechazar al niño o amenazarle con abandonarlo.
  • Ridiculizar, castigar o reírse por el hecho de tener miedo.
  • Obligarles a entrar en situaciones temidas.
  • Involucrar al niño en los propios temores: vértigos, velocidad… Hay que permitir que el niño se mueva con espontaneidad y encontrando por si mismo los límites a los que se tiene que ajustar.

LO QUE SE SI SE DEBE HACER:

  • Dar seguridad al niño en si mismo, ayudándole con paciencia y ternura a vencer los miedos…, a tocar por ejemplo algo que le da miedo.
  • Elogiar sus logros, sin exagerar, siempre con realismo y veracidad.
  • Hacerle sentir siempre nuestro apoyo.
  • Mostrar comprensión por sus temores (empatía) y explicarle que no pasa nada.
  • Dar ejemplo enfrentándose a los peligros como por ejemplo ser capaz de entrar en una habitación oscura.
  • Dar oportunidades para vencer los miedos. (Buscar ocasiones para repetir la conducta que vence el miedo.

miedo-3

 

Si el niño es propenso a pesadillas, debemos evitar los cuentos de forma especial por la noche y elegir la programación de la televisión.

Si el niño se siente seguro con un muñeco o animal de fieltro o simplemente una tenue luz encendida, es mejor dejarle ya que poco a poco irá cogiendo seguridad en si mismo y prescindirá él solo de estas “defensas”.

Cuando surgen los temores abrázalo y siéntate a su lado.

 

 

Sugerencias:

  • Si vas a dejar al niño al cuidado de alguien no permitas que se duerma hasta que no sea consciente que si se despierta no va a estar a su lado papá o mamá si no la persona que han elegido para custodiarle durante su Ausencia.
  • Es mejor despedirse del niño aunque esto cueste lágrimas. Estas durarán más o menos pero se le pasarán y será consciente de que los padres no están en casa.
  • Dejar al niño realizando una actividad agradable y divertida con la persona que va a cuidarle es una forma de que se quede tranquilo y muy importante que la persona que se encargará de sus cuidados esté perfectamente informado de las rutinas, costumbres e incluso “manías” del niño si es que las hay.
  • Dejar una tenue luz encendida o pegatinas que brillan en la oscuridad suelen dar muy buen resultado cuando el miedo es a la oscuridad y por supuesto dejar la puerta abierta si lo que le ocurre es que no quiere sentirse solo.

Las sombras son motivo de muchos miedos por lo que es importante jugar con ellas durante el día y con la habitación a oscuras para que se conciencie que no tienen mayor importancia y que se producen por la combinación de luz y oscuridad a la vez.miedo-2

Si el miedo es a animales fantásticos, monstruos, personajes de televisión o cuentos es necesario modificar la programación evitándolos pero también es muy bueno enfrentarlos a ellos haciendo que los dibujen y después los rompan y que los lleven ellos mismos a la basura.

En resumen, es muy importante ser conscientes de los temores de los niños y poner las medidas necesarias para superarlos con su ayuda, sin alarmarse.

Si los miedos persistieran o fueran muy desajustados habrá que consultar a un profesional.

 

EDAD

ALGUNAS SITUACIONES ATEMORIZANTES

 
O A 6 MESES Pérdida súbita de soporte (base de sustentación), ruidos fuertes.  
7 A 12 MESES Miedo a las personas extrañas, miedo a los objetos que surgen súbita e inesperadamente

 

 
1 AÑO Separación de los padres, retrete, heridas, personas extrañas…  
2 AÑOS Multitud de situaciones que incluyen ruidos fuertes (aspiradoras, sirenas, alarmas, camiones, tormentas…), animales (por ej perros muy grandes), una habitación oscura, separación de los padres, objetos o máquinas grandes, cambios en el entorno personal.  
3 AÑOS Máscaras, oscuridad, animales, separación de los padres.  
4 AÑOS Separación de los padres, animales, oscuridad, ruidos (incluyendo los nocturnos), el pensamiento de la muerte.  
5 AÑOS Animales, separación de los padres, oscuridad, gente “mala”, lesiones corporales.  
6 AÑOS Seres sobrenaturales (fantasmas, brujas, etc…), lesiones corporales, truenos y relámpagos, oscuridad, dormir o estar solos, separaciones de los padres.
7 – 8 AÑOS Seres sobrenaturales, oscuridad, miedos basados en sucesos aparecidos en los medios de comunicación, estar solos, separación de los padres.
9 A 12 AÑOS

Exámenes escolares, rendimiento académico, lesiones corporales, aspecto físico, truenos y relámpagos, muerte, oscuridad (en porcentaje bastante bajo).

       

 

Texto realizado por el equipo multiprofesional de Delphos Cofa SL.

Algunas de las virtudes humanas a desarrollar y educar en la familia por orden alfabético.

31 de Diciembre de 2016

escuelas infantiles en madrid¿Qué son las virtudes humanas y cómo se adquieren?Virtud es un hábito operativo bueno y los hábitos se logran con la repetición de actos y es en la familia donde se adquieren y se viven las virtudes humanas, que conforman a la persona, en lo personal y en lo social.

AMISTAD: Llegar a tener con algunas personas, que ya conoce previamente por intereses comunes de tipo profesional o de tiempo libre, diversos contactos periódicos personales a causa de una simpatía mutua, interesándose, ambos, por la persona del otro y por su mejora.

 

AUDACIA: Emprende y realiza distintas acciones que parecen poco prudentes, convencido, a partir de la consideración serena de la realidad con sus posibilidades y con sus riesgos, de que puede alcanzar un auténtico bien.

 

COMPRENSIÓN: Reconoce los distintos factores que influyen en una situación o en el comportamiento de una persona, y profundiza en el significado de cada uno en su interrelación – ayudando a los demás a hacer lo mismo – y adecua su actuación a esa realidad.

 

virtud-4CONFIANZA: Muestra habitualmente en su modo de actuar, que cree razonablemente en el éxito de sus propios esfuerzos y en el éxito de los esfuerzos de los demás para alcanzar algún bien o para superar algún mal, de tal modo que no pone en duda su posibilidad radical de mejora.

 

FLEXIBILIDAD: Adapta su comportamiento con agilidad a las circunstancias de cada persona o situación, sin abandonar por ello los criterios de actuación personal.

 

FORTALEZA: En situaciones ambientales perjudiciales a una mejora personal, resiste las influencias nocivas, soporta las molestias y se entrega con valentía en caso de poder influir positivamente para vencer las dificultades y para acometer empresas grandes.

 

GENEROSIDAD: Actúa a favor de otras personas desinteresadamente, y con alegría, teniendo en cuenta la utilidad y la necesidad de la aportación para esas personas, aunque le cueste un esfuerzo.

 

virtud1HUMILDAD: Reconoce sus propias insuficiencias, sus cualidades y capacidades y las aprovecha para obrar el bien sin llamar la atención ni requerir el aplauso ajeno.

 

JUSTICIA: Se esfuerza continuamente para dar a los demás lo que les es debido, de acuerdo con el cumplimiento de sus deberes y de acuerdo con sus derechos – como personas (a la vida, a los bienes culturales y morales, a los bienes materiales); como padres, como ciudadanos, como profesionales, como gobernantes, etc. – y, a la vez intenta que los demás hagan lo mismo.

 

LABORIOSIDAD: Realiza diligentemente las actividades necesarias para alcanzar algún bien o para superar algún mal, y ayuda a los demás a hacer lo mismo, en el trabajo profesional y en el cumplimiento de los demás deberes.

 

LEALTAD: Acepta los vínculos implícitos en su adhesión a otros – amigos, jefes, familiares, patria, instituciones, etc.- de tal modo que refuerza y protege, a lo largo del tiempo, el conjunto de valores que representan.

 

OBEDIENCIA: Acepta, asumiendo como decisiones propias, las de quien ejerce la autoridad, con tal de que no se opongan a la justicia, y realiza con prontitud lo decidido, actuando con empeño para interpretar fielmente la voluntad del que manda.

 

OPTIMISMO: Confía, razonablemente, en sus propias posibilidades,  y en la ayuda que le pueden prestar los demás y confía en las posibilidades de los demás, de tal modo que, en cualquier situación, distingue, en primer lugar, lo que es positivo en sí y las posibilidades de mejora que existen y, a continuación, las dificultades que se oponen a esa mejora, y los obstáculos, aprovechando lo que se puede y afrontando lo demás con deportividad y alegría.

 

ORDEN: Se comporta de acuerdo con unas normas lógicas, necesarias para el logro de algún objetivo deseado y previsto, en la organización de las cosas, en la distribución del tiempo y en la realización de las actividades, con iniciativa propia sin que sea necesario recordárselo.

 

virtud2PACIENCIA: Una vez conocida o presentida una dificultad a superar o algún bien deseado que tarda en llegar, soporta las molestias presentes con serenidad.

 

PERSEVERANCIAUna vez tomada una decisión, lleva a cabo las actividades necesarias para alcanzar lo decidido aunque surjan dificultades internas o externas o pese a que disminuya la motivación personal a través del tiempo transcurrido.

 

PRUDENCIA: En su trabajo y en las relaciones con los demás, recoge continuamente una información adecuada, pondera las consecuencias favorables y desfavorables para él y para los demás de cualquier decisión que piensa tomar, y actúa o deja de actuar de acuerdo con unos criterios rectos y verdaderos.

 

PUDORReconoce el valor de su intimidad y respeta la de los demás. Mantiene su intimidad a cubierta de extraños, rechazando lo que puede dañarla y la descubre únicamente en circunstancias que sirvan para la mejora propia o ajena.

 

RESPETO: Actúa o deja de actuar, procurando no perjudicar ni dejar de beneficiarse a sí mismo ni a los demás, de acuerdo con sus derechos, con su condición y con sus circunstancias.

 

RESPONSABILIDAD: Asume las consecuencias de sus propios actos intencionados, resultado de las decisiones que tome o acepte; y también de sus actos no intencionados, de tal modo  que los demás queden beneficiados lo más posible o, por lo menos, no perjudicados preocupándose a la vez de que las otras personas en quienes pueda influir hagan lo mismo.

 

SENCILLEZ: Cuida de que su comportamiento habitual en el hablar, en el vestir, en el modo de actuar esté en concordancia con sus intenciones íntimas, de tal modo que los demás puedan conocerle claramente, tal como es.

 

virtud3SINCERIDAD: Manifiesta, si es conveniente, a la persona idónea y en el momento adecuado, lo que ha hecho, lo que ha visto, lo que piensa, lo que siente, etc., con claridad, respeto a su situación personal a la de los demás.

 

SOBRIEDAD: Distingue entre lo que es razonable y lo que es inmoderado y utiliza razonablemente sus cinco sentidos, su dinero, sus esfuerzos, etc., de acuerdo con criterios rectos y verdaderos.

 

SOCIABILIDAD: Aprovecha y crea los cauces adecuados para relacionarse con distintas personas y grupos, consiguiendo comunicar con ellas a partir del interés y preocupación que muestra por lo que son, por lo que hacen, por lo que piensan y por lo que sienten.

 

Escuela Infantil DELPHOS

ABC de la Educación en la Familia_ (García, J)

 

 

2 años: ¿Qué hacer si el niño se despierta por la noche?

26 de Noviembre de 2016

Estimadormir3das familias,

Cómo no queremos acabar como el gato de la imagen, dormido en un tendedero, vamos a intentar responder a las familias que nos preguntan con frecuencia ¿qué hacer con un niño de 2 años que se despierta muchas veces por la noche?.

Lo más fácil de todo es llevarlo a la cama con nosotros y de esa manera surge el milagro: “Todos dormimos” pero ¿esta situación procede?.

El niño se encuentra en un momento de cambio, pero aún depende mucho emocionalmente de su madre, (recordamos que estamos en edad de madre más que de padre, esa ya llegará un poco más adelante).

Su cabecita ya va más allá, conoce muchas cosas, personajes de los cuentos y su imaginación vuela a velocidad vertiginosa lo que le puede producir inseguridad y miedos por la noche. Por eso, la seguridad la encuentra cerca de sus padres y duerme plácidamedormir4nte, y curiosamente sin despertarse.

La simple presencia les proporciona seguridad y protección, sin ellos, cuando se despierta a media noche y siente miedo se siente desamparado, se asusta y llora.

Los niños aún no distinguen entre lo real y sus fantasías y acontecimientos que los adultos consideramos normales, para ellos influyen de una forma diferente que les lleva más allá y sufren sin saber por qué.

dirmir6Estamos durmiendo y de repente el niño o la niña llora, nos levantamos, le consolamos, se duerme…pero a la hora ocurre lo mismo, nos lo llevamos con nosotros y ¡¡no se despierta!!.

Dos opciones y las dos son buenas pero hay que optar por una:

1.- Pasar cuatro o cinco noches malas, levantándonos continuamente y sin sacarle de su cama, de manera que el niño o niña vaya cogiendo seguridad e inicie de nuevo su ritmo de dormir sin altibajos ni sobresaltos.

2.- Llevarlo a nuestra cama y asumir que es una magnífica forma de dormir y descansar todos pero que tendremos que hacerlo durante un largo tiempo y por consiguiente la pérdida de intimidad en la pareja

dormir5Vosotros, padres, decidís. Nadie más puede hacerlo:

ES BUENO: porque fortalece vínculos afectivos, se descansa mejor, reduce llantos y miedos en el niño o niña porque disminuye el número de pesadillas nocturnas.

NO ES TAN BUENO: porque la pareja pierde intimidad, la falta de espacio en ocasiones dificulta el sueño apacible a todos (o a alguno), el niño tarda mucho más tiempo en adquirir autonomía y aprender cual es su papel en la familia y se hace muy dependiente de sus padres.

Ahora, es vuestro turno y vuestra decisión. ¡¡Mucho ánimo y mucha suerte!!

 

Verónica García Notario_ Escuela Infantil DELPHOS_ 26 noviembre 2016

Directora

 

Preguntas Frecuentes

7 de Noviembre de 2016

Preguntas Frecuentes en nuestra escuela infantil

Con el fin de dar respuestas a todas las inquietudes que les surgen a nuestras familias y a aquellas personas que visitan nuestra web, La Escuela Infantil, dentro del apartado Escuela de Padres, incorpora una nueva sección de Preguntas frecuentes que se hacen los padres y a las que procuraremos atender a la mayor brevedad posible.

Responderá a las mismas el personal especializado que se encuentre más cercano a la pregunta realizada: Dirección, maestras, psicólogo, logopeda, fisioterapeuta, orientador familiar, médico de familia o pediatra.

Nos podéis preguntar vía formulario web más abajo en “Deja un Comentario” o vía correo electrónico en la dirección escuelainfantildelphos@gmail.com.

¿Por qué se portan bien en la escuela o con otros y a nosotros, padres,  nos vuelven locos?

14 de Septiembre de 2016

6Una etapa de cambio y reafirmación personal: Los 2 años.

Estos pequeños de 2 años, ¿se convierten de repente en adolescentes precoces?.

Sí, así es. Es el propio proceso evolutivo que les lleva a descubrir entre otras cosas que no son algo pegado al adulto sino que son ellos, se mueven, se desplazan libremente, comienzan a ser capaces de hacer cosas por sí mismos, van creciendo en autonomía y si tenemos paciencia, será el momento perfecto para educarlos en el orden y que adquieran esta maravillosa virtud.

Es un momento en el que la exploración, el descubrimiento es enorme, además, tienen tanta energía que no hay manera de lograr pararlos hasta que caen rendidos en la cama e incluso, aún así se despiertan por la noche y no descansan bien ni tampoco dejan descansar.

A los padres, no nos es fácil conseguir que los niños acaten ciertas formas de comportamiento pero…¿qué pasa con el resto del mundo que sí que las acatan?.

Es más fácil obedecer a esas personas con las que se comparte un menor tiempo que a aquellas con las que se convive y no por ello se debe pensar: “Qué mal estoy educando”

Los profesionales, psicólogos, médicos y educadores, llaman por eso a esta etapa “Primera adolescencia”.

  • El niño es más independiente y cada vez, se atreve a distanciarse más de adulto.
  • El niño es capaz de darse cuenta que sus comportamientos influyen en vuestras decisiones y de ahí proceden las rabietas y las pataletas (dejadles, hasta que se cansen, no les pasa nada y no deben ganar).
  • Intentará demostrar “lo fuerte y poderoso” que es y cómo es capaz de influir en vosotros pero “no puede ser el jefe”. Esto si no se cuida, perderéis autoridad.
  • Tiene claro que vosotros siempre tenéis la última palabra “porque lo digo yo” pero tenéis que tenerla (se vuelve al párrafo anterior).

Para intentar mejorar su conducta en casa: 4

  • Hablarle en positivo y de lo bien que se ha portado en la escuela, con la abuela, … y que os encanta y os sentís contentos cuando su actitud es esa.
  • Corregidle o reñirle siempre frente a frente, mirándole a los ojos, serios y hacerle sentir que estamos enfadados manteniendo además un contacto físico por ejemplo mano- hombro (esta actitud coherente, le ayudará a modificar su mal comportamiento).
  • Las primeras órdenes que sean a través de juegos y con nuestra ayuda.
  • No debéis permitir que los familiares más cercanos, amigos u otros, no respeten las reglas puestas por vosotros, eso perjudica la convivencia de forma muy importante.

5Mucho de lo que llamamos o reconocemos como malos comportamientos son ocasionados por la falta de tiempo dedicado a nuestros niños y niñas ya que ellos utilizan la indisciplina para llamar la atención, para reclamar mimos, atenciones e incluso son capaces de aguantar que les regañen sólo para que les hagan caso y sentirse atendidos por aquellos a los que más quieren.


EL TIEMPO MEJOR EMPLEADO ES AQUEL QUE DEDICAS A TUS HIJOS, AUNQUE DEJES DE HACER OTRAS COSAS QUE APARENTEMENTE PARECE QUE SON IMPORTANTES.

 

 

Publicado en Blogger el 14 de junio de 2014 por Verónica García Notario, Directora de la Escuela Infantil DELPHOS: Educar y disfrutar un Proyecto de Futuro. http://educarydisfrutarunproyectodefuturo.blogspot.com/2014/06/por-que-se-portan-bien-en-la-escuela-o.html

¿Por qué pega mi hijo?

4 de Septiembre de 2016

gatos peleando

Un niño que pega a sus iguales en el momento que le llevan la contraria, es motivo de preocupación y por el bien de todos los que le rodean, hay que procurar por todos los medios modificar esa mala conducta.  ¿Pero cómo hacerlo?.

A medida que el niño crece su horizonte social se amplía: colegio, parque, barrio…, conoce perfectamente quien forma parte de su familia y quien no.

Cuánto más consciente es de su cuerpo y de las posibilidades que tiene, también es mucho más consciente de sus propias limitaciones y de su propia vulnerabilidad.

Ese es el motivo por el que pasa de ser muy obediente a “un desobediente absoluto”, de ser aparentemente maduro a “ser un infantil impresionante”, de ser cariñoso y afectuoso con los que le rodean a “sufrir un brusco impulso antisocial”… y es normal.

Cuando un niño se pelea, hay que intervenir a la mayor brevedad con el fin de ayudarle a descubrir lo antes posible “por qué eso está mal” y de esa manera, ejercitar las formas y maneras que son las más adecuadas para relacionarse con otros.ciervos peleando

La sociabilidad se aprende y es, desde la familia como primer agente de socialización dónde debe transmitirse y enseñarse en primer lugar.

El ejemplo es fundamental. Desde que nace un niño, debemos ser conscientes de que la imitación es una de las cosas que los infantes adquieren a velocidad vertiginosa y nuestro hijo es consciente de lo que nosotros hacemos aunque no lo sintamos así y toma nota de todo por lo que las actitudes que expresemos y tengamos hacia los demás, será las que el niño adquiera por tanto, aconsejamos rectificar todo aquello que no queremos que nuestro hijo imite o acabe adoptando como comportamiento rutinario.

Valorar las cualidades positivas, rectificar en positivo, advertir en positivo, etc…, va a ayudar a que el niño se sienta primero querido y después comprendido. Ambos factores cruciales en la felicidad de la persona ya que se sentirá aceptado siempre y además ayudará a reforzar la autoestima personal “yo sí valgo”, “yo si puedo”…

Ante los juegos compartidos con otros niños, es crucial lograr que se pongan de acuerdo. Que cada pequeño sienta que puede elegir y participar y si se hace bien, se logrará transmitir una lección muy importante para la vida. Para el nuestro primero, para los otros también.

A través de cuentos, programas de televisión…fomentar la crítica constructiva es crucial. ¿Qué te parece lo que ha hecho …?, ¿Crees que se ha portado bien?, ¿Por qué crees que no ha obedecido?…; Así, de esta manera, los niños van practicando el diálogo, se les ayuda a pensar y crecer en su propio juicio crítico además de reforzar un pensamiento positivo para mejorar las propias conductas de forma consciente y progresivamente.canguros peleando

Para conseguir lo anterior, debemos dedicar a nuestros hijos “TIEMPO”. Lo ponemos en mayúsculas ya que es la mejor medicina para modificar conductas y comportamientos inadecuados.

Volvemos al “tiempo que dedicamos a nuestros hijos”. No es nueva que actualmente no tenemos mucho tiempo para dedicarles pero, más vale un tiempo corto de mucha que un tiempo muy largo en cantidad e inútil en su educación porque finalmente “no hacemos caso a lo que hacen” y que nunca debería ser así.

Es importante que se relacionen desde edades muy tempranas. De ahí, la asistencia a la Escuela Infantil desde edades tempranas, produce una mejora muy importante en su proceso de socialización y adquisición de habilidades sociales ya que la Escuela es su segundo agente de socialización para los niños.

Participar en actividades de grupo, en deportes de equipo, obras de teatro, … facilita mucho las relaciones sociales y la comprensión hacia el resto. Compartirá alegrías y esfuerzos y practicará una competividad sana y productiva que le incitará a superarse pero siempre respetando al otro u otros.

Como todo lo anteriormente expuesto no es fácil conseguirlo porque los niños tienden a estirar de la cuerda, cuando ocurra, no “malcastiguemos”, recurramos al llamado castigo positivo que consiste en eliminar algún privilegio (no ir hoy a la piscina, no ver el programa que me encanta, no jugar los 10 minutos de Tablet estipulados…) y siempre, darle la oportunidad de poder intentarlo otra vez.

El miedo a que pegue, no es motivo para no dejarle jugar con otros niños, al contrario hay que fomentarlo porque si no, lo que ocurrirá es que el proceso de socialización será mucho más largo y costoso y “sufriremos” todos mucho más.

Paciencia y verbalizar sus progresos (aunque sean mínimos) y felicitarle si procede para reforzar ese buen comportamiento.

familia felizAunque nos pueda parecer imposible, podemos estar ante un futuro y maravilloso relaciones públicas o quizá quién sabe si mucho más.

Paciencia…, mucha paciencia que es la virtud que no debe faltar nunca en un padre y una madre.

Publicado el 14 de julio de 2014 en Blogger por Verónica García Notario, Directora Escuela Infantil DELPHOS: Educar y disfrutar un Proyecto de Futuro.

http://educarydisfrutarunproyectodefuturo.blogspot.com/2014/07/por-que-pega-mi-hijo.html

¿Por qué mienten los niños?

18 de Agosto de 2016

pinochoLos niños suelen mentir por frustración o por un exceso de exigencia.

La frustración puede ser consecuencia de la necesidad de llamar la atención o ante una educación excesivamente autoritaria que “el miedo” les lleva a esta situación.

La sobreprotección y el exceso de permisividad impiden al niño a tolerar la frustración y esto es crucial a lo largo de la vida, saber enfrentarse a los problemas ya que aparecen problemas y hay que hacer frente a ellos.

No todo lo hacemos bien y no se puede hacer sentir a los pequeños que “todo” lo hacen bien y provocar un exceso de protección y permisivismo que en definitiva lo que estamos haciendo es perjudicar gravemente a esa personita.

A nuestros hijos hay que dejarlos crecer. Desde edades muy tempranas hay que educarlos en autonomía y responsabilidad personal y decirle “tú puedes” y “yo te ayudo”, situación muy diferente al “yo te lo hago”.

Para que los niños y niñas aprendan hábitos en el hacer, hay que animarlos y enseñarles desde muy pequeños y para eso necesitan que se les dedique tiempo y mucha paciencia. “Nadie hemos nacido enseñados” y de esa manera luchar y enfrentarse a lo que nos frustra.

  • Si le damos todo hecho, no le damos la oportunidad de que se equivoque y de que pida ayuda o que rectifique.
  • Las cabezonadas, acompañadas de unos berrinches que ponen muy nervioso al adulto más cercano o las famosas rabietas, ¡¡dejemos que las tengan!!, no les pasa nada. Al contrario, cuando ellos se den cuenta “que no nos preocupa que chille”, optará por intentarlo de otra manera.
  • Educar en valores es clave pero “tienen que saber que las cosas no se hacen solas”, cuestan esfuerzo y sacrificio: eduquémosles en lo importante que es esforzarse y el bienestar que producen las cosas bien hechas.
  • Lo que queramos que hagan, ¿qué queremos conseguir? debe ser acorde con la edad y posibilidades que presenta el niño en su proceso evolutivo. Todas las órdenes deben ser progresivas: primero una, después y pasado un tiempo dos y así sucesivamente.
  • Enseñarle a adquirir una autorregulación, capacidad metacognitiva que lleva a la persona a que cuando se equivoca, se da cuenta de que hay que modificar ese hacer y busca una estrategia diferente para hacerlo. En definitiva lo que se logra es que de los errores se aprende y se transforma esa frustración que hubiera tenido antes en un aprendizaje muy elaborado
  • Perseverancia, virtud importantísima. Hacer las cosas y hacerlas bien cuesta trabajo y para ellos hay que repetir una, dos, tres…, hasta que por fin, nos salga bien. Quienes adquieren la virtud de la perseverancia llegan muy lejos porque “no se rinden”.

La edad de inicio habitual para iniciarse en la mentira es a partir de los 7 años pero puede darse antes.

Hay niños que por proceso evolutivo, a partir de los dos años de edad empiezan a darse cuenta que son seres diferentes e independientes y que de alguna manera de sus actuaciones, palabras, reacciones etc…, logran que los adultos “hagan lo que ellos quieren”, es decir, estamos a las órdenes de lo que nos diga o quiera un pequeño de poco más de dos años y eso no es lo que queremos.blogniñoojos

La mentira en estas edades, suele ser producto de su imaginación, son incapaces de diferenciar entre lo real y lo imaginario pero, sin embargo, hay autores que discrepan. Dykinson (2005), opina que ya son capaces de mentir porque manifiestan lo contrario de lo que han hecho y parecen hacerlo con intención.

Los motivos por los que mienten o no dicen la verdad (porque una verdad a medias, también se debe considerar mentira), no difieren mucho de lo de los adultos:

  • Sentirse frustrado porque quiere algo que no logra conseguir
  • Llamadas de atención porque se siente desatendido o “no tratado” igual que sus hermanos si es que los tiene. Simplemente, captar la atención del adulto de la forma que sea.
  • Educación autoritaria y exceso de exigencia por parte de los padres. “Hacen lo que sea para que sus padres se sientan contentos y ellos se vean al nivel de lo que se les exige”. Los niños no quieren defraudar a sus padres. Los niños quieren que sus padres se sientan orgullosos de ellos.
  • Miedo al castigo es una causa muy abundante y uno de los principales motivos en el hecho de la mentira. Falsean la realidad para evitar la reprobación y el posible castigo.
  • Imitación: los niños aprenden por imitación. Si alguien cercano al niño miento por diferentes motivos, el niño lo aprende, si más.

CuOjos-Tristes-35ando un niño miente, hay que realizar un proceso de modificación de conducta. Necesita interiorizar que “mentir” es algo que no es bueno, es negativo, no se puede aprobar bajo ningún concepto y no es motivo de gracia ya que debemos lograr transmitirle las consecuencias que puede tener esa mentira para todos los que le rodean y lo que puede provocar.

  • Razonar con ellos e intentar explicarles de la forma más cercana y sencilla posible la importancia que tiene “decir siempre la verdad”: que nunca pasa nada, con la verdad al fin del mundo, más vale ponerse una vez colorado que cien mil amarillo…
  • Los castigos serán proporcionales a la edad del niño y medidos a la falta cometida. No se debe hacer una montaña de algo que en definitiva no va a trascender pero sí que de alguna manera fácil y sencilla llegue a conocer que “eso” no es correcto.
  • Reforzar la autoestima en el niño y el autoconcepto. Que tengan confianza y crean en sí mismos es clave y que tengan la certeza que siempre pueden confiar en los adultos porque pase lo que pase o hagan lo que hagan, siempre serán capaces de encontrar la mejor solución
  • No mentirle nunca ni que ellos vean que “no se dice la verdad”, por ejemplo: “dile que no estoy”, “dile que no me encuentro bien”, “dile que he salido”… ¿Qué podemos esperar de nuestro mal ejemplo?. De padres que no dicen la verdad, no esperemos que los niños digan la verdad. Lo imitan todo. El buen ejemplo es clave en el proceso educativo.
  • Siempre ofrecerle la oportunidad de cambiar de opinión, de poder decir la verdad que antes no ha dicho, de rectificar y si lo hace, felicitarle por haber reconocido su error pero que se deje notar que lo ha hecho mal y que no debe volver a pasar. Un abrazo y un beso en estos casos es el mejor refuerzo positivo.

“Qué gracioso es”, “qué cosas se le ocurren”, etc… ¡¡jamás!! Deberíamos reírnos ni dejar que se rían otros de la gracia de “la mentira” del niño. Una mentira nunca es una gracia ni es graciosa. No deben apreciar ningún tipo de aprobación ni reconocimiento cuando no dice la verdad.

Ante una pregunta que inicialmente no podemos responder “porque mentiríamos” es mejor responder: ahora mismo eso no lo sé, ¿me dejas un ratito que lo piense?.

 

 

Publicado el 14 de octubre de 2014 en Blogger por Verónica García Notario, Directora Escuela Infantil DELPHOS: Educar y disfrutar un Proyecto de Futuro.

http://educarydisfrutarunproyectodefuturo.blogspot.com/2014/10/por-que-mienten-los-ninos.html

 

Educar y trabajar desde la Inteligencia Emocional

5 de Julio de 2016

11Muchos piensan que este concepto es original de quien lo desarrolló, Gardner, pero no es así. El concepto inteligencia emocional fue utilizado por primera vez por Salovey y Mayer (1990):

Rafael Bisquerra desarrolla en su web que “según la versión original de Salovey y Mayer (1990), la inteligencia emocional consiste en la habilidad para manejar los sentimientos y emociones, discriminar entre ellos y utilizar estos conocimientos para dirigir los propios pensamientos y acciones.

Según Mayer y Salovey (1997: 10), “la inteligencia emocional incluye la habilidad para percibir con precisión, valorar y expresar emoción; la habilidad de acceder y/o generar sentimientos cuando facilitan pensamientos; la habilidad de comprender la emoción y el conocimiento emocional; y la habilidad para regular las emociones para promover crecimiento emocional e intelectual”. La inteligencia emocional se refiere a un “pensador con un corazón” (“a thinker with a heart”) que percibe, comprende y maneja relaciones sociales.

Estos autores han ido reformulando el concepto original en sucesivas aportaciones (Mayer y Salovey, 1993, 1997, 2007; Mayer, Caruso y Salovey, 1999, 2001; Mayer, Salovey y Caruso, 2000).

Una de las formulaciones que se toman como referencia es la siguiente (Mayer, Salovey y Caruso, 2000; Mayer y Salovey, 1997, 2007). La inteligencia emocional se estructura  como un modelo de cuatro ramas interrelacionadas:

Percepción emocional: Las emociones son percibidas, identificadas, valoradas y expresadas. Se refiere a sí mismo, en otros, a través del lenguaje, conducta, en obras de arte, música, etc. Incluye la capacidad para expresar las emociones adecuadamente. También la capacidad de discriminar entre expresiones precisas e imprecisas, honestas o deshonestas.

Facilitación emocional del pensamiento: Las emociones sentidas entran en el sistema cognitivo como señales que influencian la cognición (integración emoción y cognición). Las emociones priorizan el pensamiento y dirigen la atención a la información importante. El estado de humor cambia la perspectiva del individuo, desde el optimismo al pesimismo, favoreciendo la consideración de múltiples puntos de vista. Los estados emocionales facilitan el afrontamiento. Por ejemplo, el bienestar facilita la creatividad.

Comprensión emocional: Comprender y analizar las emociones empleando el conocimiento emocional. Las señales emocionales en las relaciones interpersonales son comprendidas, lo cual tiene implicaciones para la misma relación. Capacidad para etiquetar emociones, reconocer las relaciones entre las palabras y las emociones. Se consideran las implicaciones de las emociones, desde el sentimiento a su significado; esto significa comprender y razonar sobre las emociones para interpretarlas. Por ejemplo, que la tristeza se debe a una pérdida. Habilidad para comprender sentimientos complejos; por ejemplo, el amor y odio simultáneo hacia una persona querida (pareja, hijos) durante un conflicto. Habilidad para reconocer las transiciones entre emociones; por ejemplo de frustración a ira, de amor a odio.

Regulación emocional (emotional management): Regulación reflexiva de las emociones para promover el conocimiento emocional e intelectual. Los pensamientos promueven el crecimiento emocional, intelectual y personal para hacer posible la gestión de las emociones en las situaciones de la vida. Habilidad para distanciarse de una emoción. Habilidad para regular las emociones en uno mismo y en otros. Capacidad para mitigar las emociones negativas y potenciar las positivas, sin reprimir o exagerar la información que transmiten”.

Bisquerra R. “La inteligencia emocional según Salovey y Mayer”. Recuperado el 07 de junio de 2014 de http://www.rafaelbisquerra.com/es/inteligencia-emocional/inteligencia-emocional-segun-salovey-mayer.html.

¿Cómo trabajar las emociones desde la Escuela Infantil?

10424247_435737659899005_3877628770157442696_nEtiquetar a los niños desde sus acciones no procede nunca por ejemplo cuando se dice “es un desobediente”, “es un vago”, y así muchas más expresiones habituales en el vocabulario del adulto.

Modificar la conducta de un niño no es difícil, bien es verdad que cuesta esfuerzo pero modificar los rasgos propios de la persona eso ya no es posible.

Por tanto ¿Se podría modificar la conducta de un niño de no realizar lo que se le pide?. Evidentemente sí. ¿Cómo?: Aprendiendo a registrarla.

  • Anotar cuando sucede (duración, frecuencia e intensidad) para poder evaluar el proceso del niño de una forma totalmente objetiva y no “desde lo que nos parece a nosotros como padres o educadores”

o   En qué situaciones empeora

o   En qué situaciones mejora

o   ¿Qué circunstancias la provocan?.

  • Las conductas se aprenden y se pueden desaprender. El ambiente familiar y escolar y en general las circunstancias que rodean la vida del niño favorecen el desarrollo de esas conductas positivas o negativas.
  • Los niños imitan lo que ven, ¿qué se quiere transmitir con esta frase?. El adulto, cualquier adulto es modelo, guía de conducta para los más pequeños por lo que nuestro comportamiento y nuestra forma de hacer va a influir de forma directa en ellos. “Fray ejemplo es el mejor predicador”, dice un refrán.
  • Las conductas se aprenden también a través del lenguaje, de gestos, de estímulos. El mayor peso, lo tiene el lenguaje y la forma de decir las cosas. De cómo se reprende o como se corrige van a depender muchas de ellas. Si han sido reforzadas de forma agradable y positiva, si han sido reprendidas desde la ira, el enfado o un mal gesto o por el contrario han sido reprendidas con calma, razonando y siendo coherentes con el castigo impuesto, favorece o no la adquisición de esa conducta o el no repetirla, al menos con la frecuencia con la que comenzó.

Cuando una mala conducta sigue repitiéndose a pesar del esfuerzo por actuar de forma adecuada, siempre hay que reflexionar y pensar ¿en qué me sigo equivocando?.

Se deben establecer normas muy concretas que el pequeño debe cumplir ya que ponen límites a los impulsos y comportamientos del niño, facilitan el autocontrol de la persona y regulan las situaciones y conductas a las que son expuestos.

  • Distinguir entre normas importantes: pocas y claras y siempre intentar que se cumplan y normas accesorias: aquellas que no son esenciales para la convivencia pero que siempre mejoran la misma.
  • Siempre muy bien formuladas y tener la seguridad que el niño lo ha comprendido y tiene que ser consciente de lo que se espera de él y dejar muy muy claro las consecuencias de cumplirlas o no cumplirlas.

Educar a los niños en la adquisición de una buena autorregulación de la persona beneficiará sin duda sus comportamientos y actitudes futuras, lo que facilitará la interacción social entre otras.

Verónica García Notario_Julio 2016

Directora Escuela Infantil DELPHOS

¿Por qué tartamudea ahora?

23 de Junio de 2016

 

tartamudo_porky352A veces algunas familias se preocupan  porque su pequeño o pequeña ha empezado de repente a tartamudear, aprovechamos para compartir esa preocupación con todos vosotros para que si ocurriera, seáis conscientes que lo normal es que sea consecuencia del propio proceso evolutivo.

El lenguaje es un instrumento o herramienta que nos permite expresar nuestros estados internos (como el pensamiento) comunicándolos a los demás a través de un código de reglas simbólicas común.

Entre los 2 años y medio y los tres, un porcentaje bastante pequeño de niños tartamudean.

La mayor parte de ellos, igual que ha empezado de forma

espontánea, desaparece igual pero es fundamental que la actitud de los padres y resto de personas del ámbito que rodea al niño colabore en ello porque si no es así podemos perjudicarle sin querer y acabe por consolidarse.

La disfemia (tartamudeo) son repeticiones, bloqueos o prolongaciones de algunos sonidos al hablar. Pueden ser sílabas, letras o palabras enteras.

Es más común en el varón que en la mujer. Las niñas suelen dominar más los aspectos lingüísticos mientras que los niños dominan más el espacio.

Puede ocurrir en algunos casos que haya un problema con el aparato bucofonador pero lo normal en este periodo es que su cabeza vaya mucho más deprisa que su lengua y eso produce el atasco verbal.

Cuando se da cuenta, se pone nervioso y eso lleva inmediatamente a empeorar la situación y más si le atosigan o le completan lo que quiere decir.

¿Qué hay que hacer?.

  • Escucharle como si no pasara nada, darle tiempo a que termine lo que quiere contar, trasmitir emoción con la historia que estamos recibiendo, no reírse del atasco de palabras que producirá inseguridad, nerviosismo y bajará su autoestima, no terminéis las frases ni se debe dar por sobreentendido lo que quiere contarnos.
  • Dirigirse a él o ella preferiblemente mirándole a los ojos, hablar muy claro y despacio y no preguntarle muchas cosas a la vez, permitiendo el tiempo suficiente para que pueda responder.
  • Advertir a las personas más cercanas esto mismo para que no sean ellas “las que nos puedan estropear al niño” por desconocimiento del cómo se debe hacer.

Es importante ser buenos observadores y no ponerse nerviosos. ¿Cuándo tartamudea más?. Apuntarlo: Cuando tiene hambre, cuando tiene sueño, si se ha asustado, si va a casa de alguien, cuando algo no le gusta

Conducta de los padres y del entorno del niño o niña:

  • No centrar la atención en el trastorno
  • Evitar corregir
  • Señalar o anticipar palabras
  • No reforzar el habla normal para no incrementar las reacciones de ansiedad y escucharle relajadamente.
  • Fomentar la relajación porque lo que realmente importa es lo que nos está diciendo.
  • La familia debe actuar igual: coherencia

Acudir a un profesional, el logopeda, en este caso, puede ayudar en situaciones de especial ansiedad de los padres.

Se puede hacer una valoración inicial del niño o de la niña y aconsejará lo que sea mejor en ese momento. Cuanto antes se ponga remedio a un problema de este tipo, se evitarán futuros males mayores como por ejemplo que se puedan reir de él o ella sus compañeros en el colegio y le produzca un malestar personal que puede producir introversión, inseguridad y una baja autoestima e incluso puede dejar de hablar…, todo esto después, cuesta mucho tiempo remontar a la persona.

Un consejo:Al torporky_pig_4o se le coge por los cuernos”, no nos tapemos los ojos, mantengámoslos muy abiertos, es la postura más inteligente.

PARA VUESTRA INFORMACIÓN: En DELPHOS Clínica, se cuenta con la especialidad de Logopedia, autorizada por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Queremos y podemos ayudaros.

 

 

Verónica García Notario. Directora Escuela Infantil DELPHOS_Junio 2016

 

Publicado el 24 de junio de 2014 en Blogger por Verónica García Notario, Directora Escuela Infantil DELPHOS: Educar y disfrutar un Proyecto de Futuro.

http://educarydisfrutarunproyectodefuturo.blogspot.com/2014/06/por-que-tartamudea-ahora.html

Sobre el vínculo del apego

9 de Junio de 2016

apego 3Nuestro tiempo está caracterizado por las prisas, el estrés, la falta de tiempo, los múltiples gastos…

A todos, pero especialmente a la mujer se le están pidiendo unos baremos de perfección inalcanzables, bajo cualquier mirada sensata. Se nos pide ser profesionales perfectas, amas de casa perfectas, madres perfectas, esposas perfectas…

Si hay que elegir una definición sobre el ser humano, nos quedamos con la de “ser perfectible” que viene a decir que el ser humano es esa criatura cuya capacidad de mejorar no termina nunca.

Esa perfección se refiere no sólo a la capacidad intelectual de aprender, sino a la capacidad humana de rectificar, de cambiar. (por ejemplo, si herimos a una persona a la que queremos, cambiaremos nuestra conducta la próxima vez porque lo que nos interesa, es “no herir”).

Una de las mentiras de nuestro tiempo, una de las justificaciones de los errores en los que está cayendo nuestra sociedad, es el llamado tiempo de calidad. Esta es la pretensión de que los niños reciben el mismo enriquecimiento de sus madres, aunque estas no estén todo el día con ellos, con tal de que el tiempo que les dediquen sea un tiempo de calidad.

Esto es absolutamente falso. La riqueza del tiempo en cantidad, no hay nada que la sustituya (como cualquier experiencia personal nos demuestra: nunca nos cansamos de estar con los que más queremos) pero, ante “la falta de tiempo” que es evidente que hay, vamos a dar calidad del mismo ya que parece que no se puede dar cantidad.

Continuamos…

A lo largo de todo un día, el niño es capaz de entender por qué su madre está cansada, enfadada otras, relajada otras, divertida otras…, porque estos estados de ánimo suelen responder a causas lógicas, con lo que el día discurre como algo inteligible para cualquier cabeza.

Cuando, después de una jornada de trabajo, con las tensiones y problemas que cada día conlleva, después de llegar a casa de nuevo y ver, la compra que hay que hacer, lo que hay que planchar, lo que hay que limpiar u ordenar…, se nos exige estar tumbados en la alfombra con nuestros hijos un par de horas, totalmente relajados y entregados a ellos… esa meta (que es el falso tiempo de calidad), no es asequible.apego

Informar del vínculo del apego: Qué es, cómo se forma y su importancia para un adecuado desarrollo del bebé es el objetivo de esta entrada del blog.

El estudio del vínculo del apego lo iniciaron los psicoanalistas en su origen con una visión bastante negativa.

Si se continúa con la definición del ser humano como ser indigente y necesitado de todo al nacer, ellos entendieron que, también esta dependencia de la madre que era vital para la supervivencia, era algo que el hombre desarrollaba por la exclusiva necesidad de ayuda y, al ser una dependencia, era también un lastre.

En estudios posteriores continuados por Bowlby y otros, este vínculo fue redescubierto desde toda la ayuda positiva que implicaba para un adecuado desarrollo de la persona.

Se pretende que se reflexione. Además de esas indispensables ayudas de carácter material sin las que el niño no podría sobrevivir, como son la alimentación, el vestido, etc…, también sería imposible la supervivencia de la persona (con toda la trascendencia que este concepto lleva), sin la existencia de unos vínculos afectivos.

El apego es una relación constitutiva del ser humano, no consecutiva. Es decir, el ser humano se constituye como tal gracias a la fuerza de este vínculo, y de acuerdo a la gradación en la fuerza del mismo. No es una consecuencia de una necesidad , no es algo que viene o se presenta a posteriori.

El apego es esa vinculación afectiva, estable y persistente, que se establece entre el niño y su madre- padre, como resultado de la interacción entre ambos.apego 4

¿Cómo se consolida el vínculo del apego?

  • Con la constante respuesta de la madre a las llamadas que emite el niño. (Acercarse a la cuna para ver cómo está, acudir ante un ruido raro, acariciar y hablar aun cuando esté dormido, continuar con sus gestos…)
  • Con la constante disponibilidad de la madre. (No perder de vista las prioridades: durante los primeros meses y, a temporadas, hay que dedicar mucho tiempo a los niños en brazos…)
  • Con la máxima aceptación del niño, que tiene que estar llena de ambiciosas expectativas y, de un sano realismo. Hay que aceptar a cada hijo como es, no según los resultados que logra. (El gran reto es querer a nuestros hijos con defectos porque, nosotros, también los tenemos; y ayudarles a superarlos). Es muy importantes “ser padres defectuosos”.
  • Con una constante actitud de cooperación frente a la invasión del ámbito del niño propio de la conducta sobreprotectora. (Toda ayuda innecesaria limita al que la recibe).

El apego debe configurarse del modo más seguro posible. Cuánta más seguridad reúna este vínculo, más autonomía poseerá el niño y los padres. Cuando hay inseguridad, el niño dedica mucho tiempo a buscar atención por parte de la madre, y pierde tiempo de exploración de su entorno, con lo que pierde oportunidades de enriquecimiento, que la mayor parte de las veces son irrecuperables.

Las características innatas que promueven el apego son:

  1. Respuesta de orientación y succión: El niño se adapta físicamente a la madre. Por eso el momento de la comida debe ser lo más tranquilo posible. En las pausas del niño naturalmente la madre actúa.
  2. Las expresiones faciales: Son el reflejo de las emociones. La mirada constante que facilita el contacto ocular son importantísimas. (Muchas patologías de neuróticos, autistas y otras patologías de la conducta, están íntimamente relacionadas con la ausencia de este contacto ocular, que es una barrera, el lugar natural del descanso y encuentro para el niño. Por eso los niños patológicos, tienen muy mal equilibrio y siempre tienen la sensación de pánico porque se van a caer. No encontraron el puerto primero y principal donde echar el ancla).
  3. La sonrisa: Supone un refuerzo importantísimo para la madre. La sonrisa inicial de los bebés no es social, sino automática, pero en la medida en que se refuerza, la sonrisa se hace social antes y de modo más seguro. (Y hay que hacer que las generaciones futuras, tengan al menos, ganas de sonreír, aunque a veces no se encuentren motivos para ello):
  4. El llanto: Tiene gran capacidad para atraer a la madre. El ser humano está hecho para la calma y la falta de orden, nos perturba siempre. La respuesta rápida y contingente al llanto es algo de máxima importancia. (No vale, “es que tienes que aprender a esperar” o “yo tengo muchas cosas que hacer”).
  5. La discriminación auditiva y la vocalización: Al niño le consuela oír hablar a la madre (y las voces humanas en general). El niño provoca que los demás modulemos nuestro tono de voz y simplifiquemos nuestro vocabulario (o llenemos el mundo de diminutivos o cosas disminuidas).
  6. El reflejo de asirse o agarrarse (prensión): Desarrolla y estimula el natural contacto corporal. Este reflejo desaparece al quinto mes más o menos cuando se logra la coordinación mano ojo.
  7. El reflejo de moro o abrazo: Favorece el contacto porque promueve el abrazo, la dependencia, el asirse.
  8. La imitación de los gestos: los niños pueden imitar desde muy pronto, por pura relación de empatía.

¿Qué pautas pueden ayudar al desarrollo del vínculo del apego?: Las más viejas, las más naturales, las que “son normales” para toda la población

  • Jugar mucho con el niño.
  • Observarle, cuanto más mejor.
  • Incrementar las respuestas maternas.
  • Imitar al niño.

Tipos de padres y apego infantil: Según el tipo de actuación de los padres, se configura un apego seguro o inseguro.

La personalidad de los padres tiene una influencia totalmente directa. La alegría engendra alegría, la tristeza, tristeza. (A veces merece la pena cambiar; si, a veces lo hacemos por mantener un trabajo, ¿no lo vamos a hacer por nuestros hijos que es, sin duda, el mejor negocio en el que nunca hemos invertido?).

La actitud de los padres: ¿esperamos demasiado de nuestros hijos o somos capaces de aceptarles tal y como son?. Hay que plantearse también, si somos el tipo de padre que necesita ser necesario, porque eso impide el desarrollo correcto de la autonomía de los hijos. Los niños dejan de tomar decisiones porque todas son tomadas por los padres. Más adelante viene la rebeldía pero ya es tarde.

Las expectativas de los padres: Cuanto más optimistas y realistas mejor.

La historia de apego de los padres: Quien no se ha sentido querido, no sabrá querer originando un vínculo de apego seguro “nunca”.

La capacidad de rectificar de los padres: Cuando alguien se equivoca, debe tener la madurez y la humildad suficiente para reconocerlo, tenga el niño uno o veinte años.

Cuando se ha desarrollado el apego seguro:

  • El niño se siente competente con el entorno. Acepta mejor al grupo de iguales y son bien aceptados.
  • El desarrollo psicomotor, la automoción, la autonomía y el autocontrol son también mucho mejores.
  • A mayor vínculo afectivo con la madre, mayor libertad y estímulo para conocer el entorno.

Cuando se ha desarrollado un apego inseguro:

  • El niño puede llegar a ser agresivo en su modo de llamar la atención. Cuando llegan al colegio por su modo de hacer agresivo y exigente produce que los demás compañeros les rechacen y su reacción suele ser responder con una mayor agresividad y exigencia por lo que aún el rechazo que producen es mayor. (La pescadilla que se muerde la cola, vulgarmente hablando).

Las experiencias tempranas a nivel físico, afectivo, intelectual y emocional son importantísimas desde la base.

Las edades tempranas hay que mimarlas y la propia naturaleza de cómo son las cosas en ella, ayuda a ello.

apego 2Se facilita el futuro de los niños cuando las cosas se ponen difíciles porque hemos ido creando hábitos y crecido cerca de nuestros hijos.

 

 

Verónica García Notario_ Directora Escuela Infantil DELPHOS_ Junio 2016

 

 

 

EL APRENDIZAJE DE LA RESPONSABILIDAD Segunda parte

24 de Mayo de 2016

12Enseñar a los niños a ser responsables no quiere decir enseñarles a sentirse culpables.

Los niños que tengan sentido de la responsabilidad poseerán los medios, la actitudes y los recursos necesarios para valorar con eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.

A los niños que no les consideramos responsables de sus actos, les será mucho más difícil aprender de sus propias experiencias.

Uno de los aspectos básicos de la enseñanza en la responsabilidad personal:

¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?: Los niños pueden saber hacer las cosas y querer agradar pero si no tienen interiorizado la responsabilidad de acordarse no pueden ser culpables.

Hay que buscar estímulos positivos para que el niño interiorice que se tiene que acordar y de vez en cuando dejar que sienta las consecuencias de no acordarse.

  • Escribir las cosas.
  • No repetir si estamos seguros de que nos ha escuchado y entendido. (Recordar las cosas a los niños se convierte en una mala constumbre que acaba en dependencia y eso no lo queremos).
  • Establecer costumbres lo más regulares posibles. Cuando las cosas ocurren de forma predecible y regular, aumenta la capacidad de recordar de los niños.
  • No hay que tener miedo a “castigar” al niño que se olvida.

Hay que acordarnos de lo que hemos dicho. Si los padres olvidamos otorgamos permiso tácitamente al niño para hacer lo mismo.

  • Una vez asignadas las obligaciones, no hay marcha atrás. No debemos confundirlos ni fomentar la irresponsabilidad volviendo a hacer las tareas que hemos encomendado.

Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si…

  • Les recuerdan las cosas cuando ellos “se olvidan”
  • Lo hacen ellos mismos porque es “más sencillo”, “más rápido”, “está mejor hecho”…
  • Subestiman la capacidad de sus hijos.
  • Aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables.
  • Hacen cosas para que les quieran o para no herir sus sentimientos.
  • Creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los hijos son “buenos” padres.

  82¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?.

  • Tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento.
  • El niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza.
  • Los niños a los que se recompensa por ser responsable van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados y poco a poco disminuye la necesidad de recompensas externas.

 

 

Algunas pautas para responder a la pregunta anterior:

1.- DESARROLLAR LA SENSACIÓN DE PODER DEL NIÑO

  • Cuando tenemos sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de su propia vida.
  • El niño que es responsable tiene más capacidad de poder

2.- AYUDAR A LOS NIÑOS A TOMAR DECISIONES

Los que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que no han aprendido a serlo.

Contribuimos a aumentar la capacidad del niño en la toma de decisiones si AYUDAMOS a:

  1. Resolver los problemas que crean la capacidad de tomar una decisión.
  2. Buscar otras soluciones
  3. Seleccionar una de las alternativas mediante la valoración de sus consecuencias.
  4. Valorar la eficacia de las decisiones por medio de una discusión posterior.

3.- ESTABLECER NORMAS Y LÍMITES:         

3.1.- UTILIZAR TAREAS Y OBLIGACIONES PARA CREAR RESPONSABILIDAD:

  • Tareas y límites son cosas concretas.
  • Se puede especificar cómo, cuando y quien debe hacerlas

Esto ayuda a desarrollar la capacidad de organización y manejar los propios recursos.

3.2 .- SER COHERENTE: Es la mejor manera de indicar al niño que vamos en serio.

  • El adulto coherente ayuda al niño a sentirse seguro
  • Si no hay normas claras y evidentes no es posible ser coherente

3.3.- NO SER ARBITRARIO: Ser arbitrario significa: hacer algo diferente de lo que se había dicho o  hacer algo sobre lo que no se había advertido.

Para evitar ser arbitrario debemos:

  • Aclarar lo que queremos comunicar nuestras expectativas de forma sencilla y directa.
  • Concretar cuales son las consecuencias esperables si el     niño actúa en consonancia o no con esas expectativas.

3.4.- DAR RECOMPENSAS POR SER RESPONSABLE: Un niño es responsable si:

  • Realiza sus tareas normales sin tenérselo que recordar todo momento.
  • Puede razonar lo que hace
  • No echa la culpa a los demás sistemáticamente
  • Es capaz de escoger entre diferentes alternativas
  • Puede trabajar y jugar a solas sin angustia
  • Puede tomar decisiones que difieran de las que otro toman
  • en el grupo en que se mueve: amigos, familia, pandilla…
  • Posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber
  • su atención.
  • Respeta y reconoce los límites impuestos por los padres sin
  • discusiones inútiles o gratuitas.
  • Puede concentrar su atención en tareas complicadas(dependiendo de su edad) durante cierto tiempo  sin llegar a situaciones de frustración.
  • Lleva a cabo lo que dice que va a hacer.
  • Reconoce sus errores

  y yo… por tanto,

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Verónica García Notario, Directora Escuela Infantil DELPHOS_ Mayo 2016

LA RESPONSABILIDAD EN EL NIÑO Y COMO FOMENTARLA

18 de Mayo de 2016

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Enseñar a los niños a ser responsables requiere un ambiente especial en el hogar y en la escuela.

Se trata de conseguir un ambiente que les ofrezca información sobre las opciones que deben escoger y las consecuencias de cada una de ellas y que les proporcionen los recursos necesarios para elegir bien.

La responsabilidad es:

.- la habilidad para responder

.- la capacidad para decidir apropiadamente y con eficacia

Una respuesta se considera efectiva cuando permite al niño conseguir sus objetivos que reforzarán sus sentimientos de autoestima.

La responsabilidad conlleva:

.- Ser autosuficiente y saber defenderse.

.- Tener seguridad y confianza en uno mismo

Hay que ser responsable y además de saber elegir, conocerse a sí mismo y adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

Los niños, en principio tienen temor a los límites, que desaparece conforme comprueba que límites y consecuencias se integran en un sistema coherente.

responsabilidad-2-638¿Cómo pueden los padres y educadores contribuir a conformar el sentido de los límites?

1º Saber nosotros mismos que esperamos de los niños.

2º Exponer sus expectativas de manera que nos entiendan, incluye esto la asignación de tareas y deberes.

3º Comprobar que el niño ha entendido. Si no ocurre esto habrá que hacérselo repetir o bien guiarle mientras lo hace.

4º Establecer límites racionales del tiempo para la realización de las tareas encomendadas o los deberes escolares.

5º Explicar al niño las consecuencias de no hacer las cosas. Estas consecuencias deben aplicarse coherentemente, sin sentimientos de culpabilidad o remordimientos y sin hacer sufrir al niño.

Es más importante la coherencia que la severidad

6º Si es necesario hacer un cartel y colgarlo para que “no pueda alegarse con la excusa del olvido.

7º Si es posible ser ambos los que expliquemos las reglas (padre y madre) para que el niño entienda que ambos las apoyan.

8º Que todos los niños de la casa tengan tareas, siempre adaptadas a la edad de cada uno y hay que tener en cuenta las habilidades personales.

Un niño es responsable cuando sus actos coordinan de forma creativa sus propios objetivos con las necesidades de los demás.

Para que esto pueda ocurrir, el adulto tiene que ayudar al niño a obtener este equilibrio, a definir sus propios valores y a resolver las dificultades en función de sus propios sentimientos.

El niño que posea y logre el sentido de la responsabilidad cosechará éxitos cada vez con más frecuencia y se beneficiará de las consecuencias positivas de estos éxitosdescarga

Recompensas son todas aquellas cosas que el niño valora, cosas que desea o necesita.

Las recompensas de origen material por buen comportamiento (dinero, juguetes, chuches…) sólo se convierten en sobornos si es la única técnica que se utiliza para motivar al niño.

Las recompensas que no son materiales:

1º Elogios: “guauu esto está perfecto”

2º Proporcionar el reconocimiento de forma espontánea: “te mereces un helado por lo bien que lo has hecho”
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3º Apoyarle cuando lo necesite: “Tú me ayudas a mí yo te puedo ayudar a ti también”

4º Mostrar interés por lo que hace y animarle:         “Vete a jugar que hoy esto lo hago yo”

5º Compartir tareas con ellos:         “Te voy a ayudar a recoger la habitación”

 

 

 

Muchas veces, las responsabilidades de los niños producen incomodidad a los adultos.

Los adultos debemos ser pacientes y tolerantes porque es lo que los niños necesitan.

 

Continuará con el  2º capítulo: EL APRENDIZAJE DE LA RESPONSABILIDAD…

Próximamente en el blog.

 

 

 

Mamá, Papá, quiéreme así, por favor:

13 de Abril de 2016

1.- No me des todo lo que pido. A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger.

2.- No me grites. Te respeto menos cuando lo haces, y me enseñas a gritar a mí también, y yo no quiero hacerlo.

3.- No me des siempre órdenes. Si a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.

4.- Cumple siempre las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo; pero también si es un castigo.

5.- No me compares con nadie, especialmente de la familia. Si tú me presentas mejor que a los demás, alguien va a sufrir; y si me presentas peor que los demás, seré yo quien sufra.

6.- No cambies de opinión tan a menudo, sobre lo que debo hacer, decide y mantén esa decisión.

7.- Déjame valerme por mi mismo. Si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.

8.- No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentir mal y perder la fe en lo que dices.

9.- No me exijas que te diga el porqué cuando hago algo mal. A veces ni yo mismo lo sé.

10.- Admite tus equivocaciones: Crecerá la buena opinión que yo tengo de ti y me ensañarás a admitir las mías.

11.- Trátame con la misma amabilidad que a tus amigos: ¿ Es que por que seamos familia no podemos tratarnos con la misma cordialidad que si fuéramos amigos?

12.- No me digas que haga una cosa si tu no la haces. Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas aunque no lo digas; pero nunca haré lo que tu digas y no lo hagas.

13.- No me digas no tengo tiempo, cuando te cuente un problema mío. Trata de comprenderme y ayudarme.

14.- Y quiéreme y dímelo: A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo…

Con cariño de tu hij@………

Quiéreme así por favor. (2013). Recuperado el 20 de julio de 2013 en http://www.psocoactiva.com/blog/la-autoestima-en-los-niños/